{"id":53824,"date":"2017-05-17T16:28:29","date_gmt":"2017-05-17T23:28:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.msia.org\/es\/?page_id=53824"},"modified":"2017-05-17T16:28:29","modified_gmt":"2017-05-17T23:28:29","slug":"origenes-del-diezmo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.msia.org\/es\/origenes-del-diezmo","title":{"rendered":"Or\u00edgenes del Diezmo"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">\u201cDar el Diezmo es una ley espiritual. Tu das de tus primeros frutos, Le das primero a Dios en agradecimiento por todo lo que has recibido. Cuando haces esto sin buscar recompensa, sino con una actitud abierta de gratitud por lo que has recibido, te mantienes bajo la Ley de Dios, o Gracia, en lugar de bajo la ley de los planos negativos. Es una forma de mantener tus ojos en Dios\u201d.<br \/>\n\u2014\u2009John-Roger, DSS<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntonces, el rey de Salem Melquizedec saco pan y vino. \u00c9l era el Sumo Sacerdote de Dios y bendijo a Abram. Y Abram le dio la decima parte de todo\u201d. (G\u00e9nesis 14:18-20) NIV<\/p>\n<p>Cuando el profeta Abram (mas tarde llamado Abraham) iba viajando de regreso a casa con todas las riquezas obtenidas de derrotar a un rey cercano, le sali\u00f3 a su encuentro un Sumo Sacerdote de la Orden de Dios. Este sacerdote era Melquizedec y fue en ese tiempo cuando el sacerdocio de Melquizedec fue establecido en el planeta.<\/p>\n<p>En cuanto Abraham vio a Melquizedec, la sabidur\u00eda de su coraz\u00f3n supo que estaba viendo a uno que esta con Dios. Abraham supo intuitivamente que el deb\u00eda de dar el 10 porciento de todo lo que le pertenec\u00eda en el mundo al representante de Dios y as\u00ed fue como se inicio la practica de dar el diezmo.<\/p>\n<p>Cuando Abraham fue bendecido por Melquizedec y este le entrego la decima parte de todo lo que pose\u00eda, entro en vigor un convenio espiritual para nuestro tiempo, donde la humanidad entregara a Dios el 10 porciento de cualquier incremento (lo que la persona recibe y le pertenece a el o ella).<\/p>\n<p>Dios, desde luego, siempre esta cumpliendo su parte del convenio. As\u00ed que la pregunta es \u00bfnos estamos alineando y cumpliendo nuestra parte del convenio?<\/p>\n<p>La gente a veces resiste el proceso de dar su diezmo. Es interesante ver que en primer lugar no te pertenece; simplemente se lo estas regresando al verdadero due\u00f1o\u2009\u2014\u2009Dios. Hist\u00f3ricamente la gente tiene la tendencia de confiar en lo material para su \u00e9xito. En lugar de confiar en Dios para obtener el \u00e9xito conf\u00edan en el dinero o riquezas. Por lo tanto, retienen sus diezmos para poder tener mucho mas en quien confiar.<\/p>\n<p>Esto le sucedi\u00f3 a los hebreos, quienes en lugar de ser un placer para Dios, algunas veces se volcaban en sus propios placeres y dejaban de diezmar. No paso mucho tiempo antes de que sus cosas empezaran a salir mal y se preguntaban \u00bfPor qu\u00e9? La respuesta siempre era que hab\u00edan abandonado o renunciado a el Se\u00f1or y hab\u00edan roto el convenio con Dios. Entonces la gente restauraba el convenio dando su diezmo y nuevamente empezaban a florecer y cesaban las guerras.<\/p>\n<p>Nuestro trabajo es sobreponernos a nuestra naturaleza inferior para poder vivir en la conciencia de nuestra alma. Cuando damos el diezmo a la iglesia de Dios estamos permitiendo al mundo material que nos libere. As\u00ed que al dar el diezmo tambi\u00e9n es parte de una ley espiritual que nos asiste para liberarnos del confinamiento material.<\/p>\n<p>En Mal aqu\u00ed, se nos pregunta \u201c\u00bfrobara un hombre a Dios? Y sin embargo tu me robas a mi (&#8230;) en diezmos y ofrendas\u201d (Malaqui 3:8 NIV). La pregunta es: \u00bfpodemos robar a Dios? No, pero el convenio puede ser roto y eso es robar a Dios del convenio. Mas adelante en el mismo capitulo se dice: \u201cTrae todo tus diezmos al almac\u00e9n (&#8230;). pru\u00e9bame en esto (&#8230;) y mira si no abro las arcas del cielo y vierto sobre ti tantas bendiciones que no tendr\u00e1s suficiente espacio para ellas\u201d. Malaqui 3:10 NIV).<\/p>\n<p>En tiempos b\u00edblicos la gente que daba su diezmo recib\u00eda un ciento por ciento m\u00e1s de lo que hab\u00eda dado. Cuando recib\u00edan ese ciento por ciento, ellos daban el 10 porciento de eso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cDar el Diezmo es una ley espiritual. Tu das de tus primeros frutos, Le das primero a Dios en agradecimiento por todo lo que has recibido. Cuando haces esto sin buscar recompensa, sino con una actitud abierta de gratitud por lo que has recibido, te mantienes bajo la Ley de Dios, o Gracia, en lugar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":53647,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-53824","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/53824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53824"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/53824\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53647"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}