Indicios del Infinito

By: John-Roger, DCE

octubre 31st, 2018

La siguiente sesión de preguntas y respuestas con John-Roger tuvo lugar en el retiro de Ejercicios Espirituales en Chicago (EE.UU.), en junio de 1988


P: Si tenemos un Alma adentro que es perfecta, y si comenzamos siendo perfectos antes de venir a este planeta, ¿por qué tenemos que pasar por este “infierno” para poder vivir estas experiencias con el fin de progresar, para que podamos regresar y ser perfectos?

J-R: Que el Alma sea perfecta, no equivale a que el Alma tenga experiencia. Si el estar aquí se basara en la perfección del Alma, no estaría aquí, en primer lugar. Pero la labor del Alma es ganar en experiencia y una de las formas en que puede lograrlo es viniendo aquí. El Alma debe adquirir  experiencia y convertirse en co-creadora con Dios. La perfección no sabe cómo crear. Es un estado del ser. Tampoco conoce las configuraciones de bien/mal; ve dichas situaciones únicamente como perfección dentro de un todo.

La creatividad es diferenciación.  Por ejemplo, cuando puedo diferenciar el micrófono de tu cuerpo, he hecho algo creativo. Cuando logro hacer que mi micrófono sea tan efectivo como el que está frente a ti, he diferenciado nuevamente, y esa diferenciación es creatividad.

Entonces, en lugar de juzgar la diferenciación, que es la negatividad de la vida, aprendemos a evaluar la diferenciación y ver cómo podemos diferenciar nuevamente. Tu micrófono está conectado a un cable y el sonido del mío se transmite a través del aire hacia un receptor. Pero los parlantes no saben la diferencia. Ellos no pueden diferenciar la creatividad de mi micrófono de la del tuyo. Solo diferencian el enchufe y la resistencia en ohms que pasa a través de ellos, por lo que esto no implica un alto nivel de creatividad, pues solo pueden diferenciar unas pocas cosas.

Es útil poder diferenciar cada vez más cosas internas y externas en nuestra vida, pero no como un método de bien/mal, porque eso sería la guerra, sino como un progreso en la diferenciación, que es la paz. Y es también progreso en términos de este mundo, porque podemos diferenciar más y más y más, hasta alcanzar un sentido hacia casi nada; un ejemplo son los microchips. Si vamos en sentido contrario, hacia lo cósmico, se llama astronomía.  

Ambos sentidos son finitos hasta que no atravesamos la barrera y entramos en los elementos cósmicos, o el Espíritu. Infinito significa sin límites. De modo que en el punto entre contracción y expansión, en cualquiera de los dos sentidos, está el infinito. Los yoguis dicen que el samadhi se encuentra entre los parpadeos del ojo, entre cuando el ojo se cierra y se abre. En el momento en que se pasa de la expansión a la contracción, en cualquiera de los dos sentidos, hacia arriba o hacia abajo, está el infinito. Es difícil mantenerse ahí porque el mundo nos jala, así que regresamos a nuestra energía condicionada del cuerpo. Adquirimos la experiencia, diferenciamos y se convierte en creatividad. La creatividad se convierte en Divina y en ella nos elevamos al Espíritu de Dios, el Espíritu entero, y nos convertimos en co-creadores sobre otras dimensiones y principados.

Es la experiencia la que produce la diferenciación. Las Almas sin experiencia son utópicas en su actitud. Un recién nacido es un ejemplo de eso; no conoce la diferenciación. Seguramente en ese estado estamos tan cerca de Dios como cuando estamos con la persona que justo antes de morir, entra en lo utópico, entregándose de hecho a Dios y al proceso de morir. El primero es utópico entrando en la condición (la diferenciación) y el otro lo es saliendo de la condición hacia la utopía.

En la Tierra no podemos tener  utopía. Es un imposible porque no hay progreso en ella. Debemos estar en un estado fuera de equilibrio para poder progresar. Después, recuperamos el equilibrio y lo disfrutamos, y luego volvemos a perder el equilibrio para progresar, para luego recuperar de nuevo el equilibrio y disfrutarlo.

P: No me queda muy claro cómo es que el crecimiento y el conocimiento se relacionan con el acto de diferenciar sin juzgar, y cómo eso se relaciona con convertirse en un co-creador.

J-R: Cuando juzgas, estás bajo la ley de Moisés; ojo por ojo, diente por diente. Cuando juzgas, realmente estás diciendo: “Estoy juzgando la ley”. Y si estas juzgando la ley, estas juzgando al Creador de la ley. En ese momento caes en “pecado” porque no has dado en el blanco de comprender de qué se trata todo eso. Al obedecer la ley evolucionas a través de la vida, pero cuando te sometes al Espíritu, eres elevado por encima de la ley por la gracia, y entonces cumples la ley y te conviertes en ella.

Jesús dijo; “No vine a destruir la ley, vine a cumplirla”. Él la cumplió y también dijo: “Como yo la cumplí, ustedes lo harán ahora bajo la gracia. Ya no tienen que cumplir con la ley”. Es como si te dieran una tarjeta de crédito que alguien más pagara. Y sin límite de cupo.

Existe algo llamado juicio y otra cosa llamada evaluación. El juicio sería algo así como: “Me convierto en un punto de referencia y tú no tienes nada que opinar”. Por ejemplo,  juzgo cuando digo: “Tú eres muy bajito”. “Muy” se convierte en un juicio. Si digo: “Tú mides un metro ochenta”, eso es una evaluación de tu altura. El primero es un juicio, y el segundo una observación y una evaluación.  Si me paro junto a ti y digo: “Él es un poco más alto que yo”, esa es una simple evaluación. No dije: “Soy muy bajito”, lo cual sería un juicio. Simplemente dije: “Él es un poco más alto que yo”.

Si existiera un concurso en el cual debieras escoger al mejor perro, tendrías que tener un ideal de perro como punto de referencia. Pero como no existe el ideal de un ser humano, no tenemos un punto de referencia para juzgarnos a nosotros mismos o a otros. Es posible que existan frases bíblicas que hagan referencia al ser humano ideal, pero realmente no sabemos lo que es porque no tenemos experiencia física directa de uno. Y a pesar de eso, podemos darnos un cabezazo con nuestra fantasía o idea de lo que es un ser humano ideal. Eso no es más que engañarnos a nosotros mismos.

P: Veo cómo el juicio nos separa del Creador, pero no veo cómo la diferenciación sin juicio nos lleva a la co-creatividad.

J-R: Edison inventó el bombillo, y supuestamente le tomo mil intentos llegar a tener éxito.  Si él hubiera juzgado su primer intento, no habría pasado al segundo. Lo único que hizo fue diferenciar: observó que el primer ensayo no produjo luz. Descubrió mil formas en las que el bombillo no funcionaba. Cuando descubrió la que sí funcionaba, alguien podría haberle dicho: “Por qué desperdiciaste esos mil intentos?”. No fueron un desperdicio, lo llevaron hacia el resultado final.

La capacidad de Edison de diferenciar sin juzgar le permitió al Espíritu seguir brillando a través de él, hasta que apareció el producto final. Eso se convirtió en la iluminación.

Esto puede suceder con cualquiera que haya creado algo, y no me refiero solo a lo que conocemos como creación artística. Cuando simplemente estás procesando, observando y haciendo, el Espíritu puede moverse más fácilmente contigo. Porque, recuerda, si juzgas, estás juzgando al Espíritu y su ley. Y como el Espíritu no se impone, se mantiene alejado, en su ley, mientras tú juzgas y levantas una barrera en su contra. Cuando sueltas la barrera, el Espíritu está más que ansioso por reunirse con tu propio Espíritu. ¡Ese otro Espíritu acelera el tuyo y tú despiertas más para apreciar el “Ahá!”, o el “efecto Eureka”. En esto consiste la co-creación. Luego, a partir de ahí, puedes dar saltos de conciencia que son magníficos.  Pero posiblemente todavía tengas que regresar y llenar los espacios

Cuando damos los saltos de conciencia y al mismo tiempo llenamos los espacios, nos volvemos multidimensionales. Vemos qué hacer y lo hacemos. Pero lo hacemos con una disposición tan grande que no hay necesidad de equilibrar nada. No hay residuos. Es como si escribiéramos y borráramos al mismo tiempo, y cuando terminamos, todo es preciso y no sobra nada. Y se convierte en excelencia aquí y en perfección en el Espíritu.

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1 comentario

Agradezco a todas las personas del MSIA que hacen posible extender las enseñanzas de John Morton , que sigan propagándose , ayudándonos a que nuestro entendimiento ayude a que la luz del espíritu Santo pueda fluir y obrar cada día más atreves de nosotros ! Muchas gracias y bendiciones para todos ustedes!! te