{"id":1739,"date":"2004-09-28T00:00:00","date_gmt":"2004-09-28T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/stage.msia.org\/nuevoamanecer\/archivos\/1739-quien-eres"},"modified":"2004-09-28T00:00:00","modified_gmt":"2004-09-28T07:00:00","slug":"quien-eres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/archivos\/1739-quien-eres","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n Eres?"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.nuevoamanecer.org\/ARTIMAGE\/4444pic573.jpg\" style=\"float: left;margin-right: 1em;margin-bottom: 1em\" alt=\"Article image\"><i> <font color=\"red\">\u00abNo tienes que complacer a toda la gente. Ni siquiera lo intentes. Tan s\u00f3lo s\u00e9 t\u00fa mismo. Ese es uno de los desaf\u00edos m\u00e1s grandes\u00a8. <i><\/font><br \/>\nAl alma, no le importa ni el tiempo ni el espacio. En medio de nuestros problemas personales, el Alma se est\u00e1 riendo. Cuando est\u00e1s preocupado porque a lo mejor alguien no te ama o te rechazar\u00e1 o que te van a despedir de tu trabajo, el alma est\u00e1 diciendo:<br \/>\n&#8211;\u00a1Qu\u00e9 bien! Una nueva aventura.<br \/>\nProbablemente tengas miedo de perecer de inanici\u00f3n y el Alma diga:<br \/>\n&#8211;\u00a1Qu\u00e9 maravilloso! A lo mejor bajamos de peso.<br \/>\nEst\u00e1s angustiado porque a lo mejor no te alcanza para pagar la mensualidad del auto, y el Alma dice:<br \/>\n&#8211;Vamos a poder andar en bicicleta o a pi\u00e9 y veremos las cosas desde una perspectiva m\u00e1s pac\u00edfica.<br \/>\nA lo mejor creas que esta es una filosof\u00eda para idiotas, pero el Alma dice:<br \/>\n&#8211;Esta es la divinidad. <\/p>\n<p>S\u00f3crates dijo: \u00abCon\u00f3cete a ti mismo\u00bb. En Hamlet de Shakespeare, Polonio amonesta: \u00abS\u00e9 verdadero para contigo mismo\u00bb.  \u00bfCu\u00e1l \u00abyo\u00bb es el que habremos de conocer?  \u00bfPara con cu\u00e1l \u00abyo\u00bb tenemos que ser honestos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 localizado el yo?  Y se me acaba de ocurrir: \u00bfCu\u00e1l \u00abyo\u00bb est\u00e1 leyendo estas palabras?<\/p>\n<p>Estas son preguntas que los dramaturgos, fil\u00f3sofos y otros pensadores destacados han estado haci\u00e9ndose desde tiempo inmemorial. Si las respuestas pudiesen arreglarse mediante c\u00e1lculos matem\u00e1ticos o medidas experimentales, los matem\u00e1ticos y los cient\u00edficos ser\u00edan los seres m\u00e1s esclarecidos del planeta. Pero el \u00abyo\u00bb sigue siendo un ser elusivo a\u00fan para los grandes pensadores de nuestra era. No podemos reducirlo a una f\u00f3rmula, verlo con maquinaria de alta tecnolog\u00eda o de im\u00e1genes cerebrales o definirlo en conclusi\u00f3n con las palabras. El \u00abyo\u00bb puede vivirse y experimentarse desde adentro. Cuando nos planteamos la pregunta inmemorial: \u00bfqui\u00e9n soy? y \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 estoy aqu\u00ed? , nos unimos a miles de generaciones de buscadores que se han propuesto a resolver el misterio de la encarnaci\u00f3n, el acertijo de la existencia humana.<br \/>\nEn lo que diferimos de aquellos que han ido antes que nosotros no es en las preguntas que hacemos sino en la forma en la cual la hacemos. En menos de un siglo, nuestro mundo ha cambiado de manera tan radical que ya no tenemos el apetito o la oportunidad de contemplar, actividad que nuestros ancestros disfrutaban.  Parecemos haber perdido la facilitad de desaceleramos, de tomarlo con calma, de darnos tiempo. No es una sorpresa pues nos encontramos m\u00e1s apresurados que nunca.  Nos llega m\u00e1s informaci\u00f3n de la que tenemos tiempo para absorber, y mucho m\u00e1s qu\u00e9 hacer. Nuestras expectativas, continuamente en aumento, de lo que deber\u00eda ser nuestra vida se aseguran que tengamos los d\u00edas desbordantes de actividad.  Entre m\u00e1s comodidades tenemos, m\u00e1s tiempo utilizamos us\u00e1ndolas y d\u00e1ndoles mantenimiento. Entre m\u00e1s opciones tenemos, menos tenemos que elegir.  A\u00f1os atr\u00e1s, cuando en EEUU hab\u00eda solamente cuatro canales de televisi\u00f3n, se requer\u00eda  tan s\u00f3lo un momento para enterarse de aquello que no quer\u00edamos ver.  Hoy en d\u00eda, con cientos de canales disponibles, nos puede tomar una hora para saber que no hay nada que realmente nos atrape el inter\u00e9s.  <\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, nuestras vidas est\u00e1n tan llenos con tantas alternativas y con frecuencia opciones encontradas que aunque la idea de simplificarnos la vida suene como una idea buena en teor\u00eda, la realidad es que resulta casi imposible hacerlo.  S\u00ed, resulta lindo detenerse en el camino a oler el aroma de las flores, pero entonces tendr\u00edamos que a\u00f1adir a nuestra lista de \u00abpendientes\u00bb la de \u00abcomprar rosas\u00bb.  Con raz\u00f3n resulta l\u00f3gico que movimientos de esfuerzo personal como el llamado \u00abComer Lentamente\u00bb est\u00e1 extendi\u00e9ndose por el mundo, a medida que m\u00e1s y m\u00e1s de nosotros buscamos la manera de regresar a lo que importa de verdad. Carlo Petrini, el fundador del movimiento dice lo siguiente respecto a aquello con lo cual se est\u00e1 enfrentando el mundo: <\/p>\n<p><p>\u00abSi vivo angustiado porque tengo que ir r\u00e1pido, no vivir\u00e9 bien. Mi adicci\u00f3n a la velocidad me enfermar\u00e9. El arte de vivir es darme el tiempo para todas y cada unas de las cosas&#8230; En \u00faltima instancia, \u00ablento\u00bb o \u00abdespacio\u00bb quiere decir darse el tiempo para reflexionar. Significa tomarse el tiempo para pensar. Con calma, se llega a todas partes\u00bb.<\/p>\n<p>La naturaleza del alma es jubilosa. Para participar concientemente en la toma de conciencia del Alma, debes armonizarte con su naturaleza jubilosa. Cultiva el j\u00fabilo en ti mismo y en todo lo que hagas. El j\u00fabilo es m\u00e1s real que los problemas.<\/p>\n<p>La habilidad de comprometerse en la auto reflexi\u00f3n es especialmente humana. Si lo perdemos, \u00bfperdemos nuestra humanidad?  Hace algunos a\u00f1os, hab\u00eda una pel\u00edcula que se titul\u00f3 IA (siglas de \u00abInteligencia Artificial\u00bb) que se trataba de una juventud altamente inteligente pero rob\u00f3tica. Cuando el robot se da cuenta de que no es humano, desarrolla una a\u00f1oranza que no ced\u00eda de convertirse en un muchacho de carne y hueso.  Tendemos a dar por hecho nuestra experiencia humana. Una parte esencial de ser humano, es tener un cuerpo f\u00edsico. El robot de la pel\u00edcula lo ten\u00eda, aunque era mec\u00e1nico, pero le faltaba el factor \u00abanimante\u00bb decisivo: la capacidad de pensar, la emoci\u00f3n y la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La imaginaci\u00f3n es la fuente de la creatividad y la innovaci\u00f3n. Con la imaginaci\u00f3n viene la opci\u00f3n: podemos imaginarnos la negatividad y el da\u00f1o, o lo que resulte \u00fatil y positivo. Podemos usar la imaginaci\u00f3n para asistirnos en nuestro propio proceso de curaci\u00f3n: la ciencia ha probado que nuestras im\u00e1genes mentales pueden cambiar la manera en la cual el cerebro y otros organismos del cuerpo funcionan.<\/p>\n<p>Los seres humanos tambi\u00e9n tenemos emociones. Podemos amar, odiar, sentir miedo o j\u00fabilo. A veces no nos sentimos bien, pero al menos estamos sintiendo, cosa imposible para un robot.  Las emociones brindan dimensi\u00f3n y color a la experiencia humana. <\/p>\n<p>A diferencia de los robots, tenemos una mente que puede razonar, resolver problemas y dirigir nuestra energ\u00eda al igual que auto reflexionar. Somos libros de dirigir nuestras mentes en direcci\u00f3n positiva o negativa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tenemos un inconsciente, que es un almac\u00e9n muy vasto de pensamientos, sentimientos, deseos y sue\u00f1os reprimidos e ignorados. Aun y cuando este material inconsciente no salga a flote, podr\u00e1 influirnos fuertemente sobre nuestros pensamientos concientes, sentimientos y conducta.<\/p>\n<p>En breve, la experiencia humana es tan vasta, tan llena de \u00e1mbitos, tan multidimensional que es poco probable que la ciencia pueda jam\u00e1s dise\u00f1ar un robot que siquiera llegue a tener tal complejidad. Lo que es a\u00fan m\u00e1s milagroso es que todos los ingredientes de nuestra humanidad constituyen solamente una parte de le experiencia tan rica que nos est\u00e1 disponible como seres totales.<\/p>\n<p>Esta ser total es el \u00abyo\u00bb verdadero, quien en verdad somos.  Quien creemos ser, o lo que otros creen que somos es el \u00abyo\u00bb falso.  El \u00abyo\u00bb falso (todo aquello que no eres en verdad) es lo que rindes en el proceso de tornarte en quien eres. Cuando te sacas de encima las opiniones, formas de pensar y adicciones de la personalidad manejada por el ego,  lo que resta es el papel estelar de tu vida: hacer el papel de ti mismo.<br \/>\nPuedes empezar cuando quieras. \u00bfPor qu\u00e9 no ahora mismo? Al alejarte de los patrones auto destructivos del yo falso, te acercar\u00e1s m\u00e1s a la fuente de nutrici\u00f3n y renovaci\u00f3n. Aqu\u00ed, en el \u00abyo\u00bb verdadero, El Ama, encontramos al Esp\u00edritu y revivimos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo tienes que complacer a toda la gente. Ni siquiera lo intentes. 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