{"id":35131,"date":"2023-11-23T17:55:05","date_gmt":"2023-11-24T01:55:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/?p=35131"},"modified":"2023-11-24T04:04:27","modified_gmt":"2023-11-24T12:04:27","slug":"trabajo-intracesorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/archivos\/35131-trabajo-intracesorio","title":{"rendered":"Trabajo Intracesorio"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">Este trabajo intracesorio puede considerarse como una \u201csiembra interna\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><strong>Este art\u00edculo de John-Roger se public\u00f3 por primera vez en el New Day Herald en agosto de 2002. Es un recordatorio oportuno de c\u00f3mo podemos contribuir a la paz dentro de nosotros mismos y en el mundo.<\/strong><\/p>\n<p>Lo que no estamos haciendo es trabajo \u201cintercesor\u201d. Esto es cuando, digamos que tu est\u00e1s teniendo un desacuerdo con alguien, como tu c\u00f3nyuge o un compa\u00f1ero de trabajo, y alguien intercede en nombre de ambos y media entre ustedes para aclarar las cosas.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 estamos haciendo trabajo \u201cinterno\u201d, donde vamos dentro de nosotros mismos, donde todo existe, incluso si est\u00e1 afuera en el mundo. All\u00ed dentro encontramos la Divinidad de nuestra naturaleza. Y entonces, aquellas cosas que nos perturban, o a cualquier persona, o situaci\u00f3n en el mundo que hemos juzgado o que nos ha desequilibrado la traemos dentro de esa naturaleza Divina. Y esta situaci\u00f3n o persona fluye adentro y hacia afuera, en su totalidad, y en ese proceso recibe una bendici\u00f3n de la Divinidad que entra en la conciencia de Dios.<\/p>\n<p>Lo bueno es que, si la perturbaci\u00f3n est\u00e1 dentro de nosotros mismos, es reclamada nuevamente hacia la unidad. Si la perturbaci\u00f3n est\u00e1 fuera de nosotros, entonces la bendici\u00f3n fluye a trav\u00e9s de nosotros y sale de nosotros hacia ello.<\/p>\n<p>Es importante tener en cuenta que es el Esp\u00edritu quien lo hace; nosotros simplemente lo estamos configurando, participando y fluyendo con \u00e9l. Pero lo que realmente sucede est\u00e1 fuera de nuestras manos y est\u00e1 en manos del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Este trabajo intracesorio puede considerarse como una \u201csiembra interna\u201d. Es una manera para que t\u00fa y los dem\u00e1s tengan m\u00e1s equilibrio y elevaci\u00f3n. Al igual que la siembra, hay un pago que ser\u00e1 necesario extraer. En este caso, a menudo pagamos por ello con parte de nuestra conciencia: estamos dispuestos a decir: \u00abRenuncio a una parte de mi conciencia por tu bienestar\u00bb.<\/p>\n<p>Luego siembras para que te sea devuelta tu propia consciencia, que ser\u00eda la devoci\u00f3n a tus ejercicios espirituales.<\/p>\n<p>Otra forma de recuperar esa parte de la conciencia, ser\u00eda haciendo buenas obras, amando y apoyando a las personas que est\u00e1n a tu lado. Podr\u00eda ser tu esposa, compa\u00f1era de cuarto o compa\u00f1ero de trabajo. En este m\u00e9todo, la gente quiere saber que est\u00e1s con ellos, por lo que es importante que lo demuestres y no solo se lo digas de los labios para afuera; de lo contrario, puedes perder parte del trabajo intracesorio que realizaste.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013 John-Roger<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este trabajo intracesorio puede considerarse como una \u201csiembra interna\u201d Este art\u00edculo de John-Roger se public\u00f3 por primera vez en el New Day Herald en agosto de 2002. Es un recordatorio oportuno de c\u00f3mo podemos contribuir a la paz dentro de nosotros mismos y en el mundo. Lo que no estamos haciendo es trabajo \u201cintercesor\u201d. Esto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18496,"featured_media":35142,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1730,45,848],"tags":[1881],"class_list":["post-35131","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo-de-john-roger","category-destacado","category-herramientas-tecnicas","tag-enviar-la-luz"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35131","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18496"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35131"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35131\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35131"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35131"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35131"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}