{"id":35882,"date":"2026-07-09T09:10:19","date_gmt":"2026-07-09T16:10:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/?p=35882"},"modified":"2026-07-09T09:10:19","modified_gmt":"2026-07-09T16:10:19","slug":"salvando-la-casa-de-j-r-durante-el-incendio-de-mandeville-canyon-en-1978","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/archivos\/35882-salvando-la-casa-de-j-r-durante-el-incendio-de-mandeville-canyon-en-1978","title":{"rendered":"Salvando la Casa de J-R Durante el Incendio de Mandeville Canyon en 1978"},"content":{"rendered":"<p><strong><u>\u00a1Le Ganamos al Condenado!<\/u><\/strong><\/p>\n<p>Por Lee Clausen<\/p>\n<p>En estos tiempos de recientes y devastadoras tormentas de fuego que afectan a barrios residenciales enteros, muchas personas olvidan que en 1978 hubo una tormenta de fuego en Mandeville Canyon que amenaz\u00f3, y pudo haber quemado, la casa de John-Roger, de no ser por los valientes esfuerzos de muchas personas de MSIA. Esta es mi experiencia de lo que sucedi\u00f3 aquel d\u00eda.<\/p>\n<p>Un d\u00eda de octubre de 1978 lleg\u00f3 una llamada a Prana sobre un incendio de maleza que amenazaba la casa de J-R en Mandeville Canyon. Me sub\u00ed a mi moto y conduje hasta all\u00ed. Solo hay una entrada por carretera asfaltada a Mandeville Canyon, y estaba acordonada por un polic\u00eda que bloqueaba el tr\u00e1fico y dejaba pasar \u00fanicamente a los residentes para llegar a sus casas, impidiendo a todos los dem\u00e1s subir por el ca\u00f1\u00f3n. Yo estaba decidido a llegar a la casa de J-R y a ayudar a combatir el fuego si era necesario, as\u00ed que aparqu\u00e9 la moto en el estacionamiento de una escuela cercana y segu\u00ed a pie.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a la entrada de Mandeville Canyon, esper\u00e9 a que el polic\u00eda se distrajera con otros conductores, y entonces me col\u00e9 r\u00e1pidamente junto a \u00e9l por el borde de la carretera, sin que me viera. Sub\u00ed trotando por el ca\u00f1\u00f3n un buen rato, y luego consegu\u00ed que me llevaran en la parte trasera de una camioneta conducida por un residente local. La casa estaba a varias millas, y recorr\u00ed en la camioneta la mayor parte del camino.<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9, hab\u00eda mucho humo en el aire sobre nosotros y un manto de algo inminente a punto de suceder. El fuego a\u00fan no hab\u00eda llegado. Hab\u00eda quiz\u00e1 un par de docenas de personas ya all\u00ed, llenando cubos de agua y empapando mantas en la piscina, prepar\u00e1ndose para salvar la casa. No hab\u00eda presi\u00f3n de agua, as\u00ed que no pod\u00edamos usar mangueras. Las mantas se colocaban sobre los bordes del tejado de alquitr\u00e1n y piedra. J-R actuaba como si fuera el general al mando de un ej\u00e9rcito, de pie en un espacio abierto, dirigiendo a sus tropas a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 el fuego, fue espectacular. Pod\u00edamos o\u00edr su rugido antes de ver las llamas. Cuando por fin aparecieron, las llamas impulsadas por el viento vinieron rugiendo sobre una peque\u00f1a colina que estaba a unas ciento cincuenta yardas. Las llamas avanzaban, extendi\u00e9ndose en l\u00ednea, con colores naranja y amarillo, dispar\u00e1ndose treinta pies hacia el cielo humeante. Durante un buen rato antes de esto, no se pod\u00eda ver el sol, borrado por el denso humo en la atm\u00f3sfera.<\/p>\n<p>Ahora las llamas eran avivadas por un fuerte viento a sus espaldas, empuj\u00e1ndolas directamente hacia la casa. Las llamas se mov\u00edan muy r\u00e1pido, y su rugido sonaba como un enemigo chillando mientras cargaba a trav\u00e9s de un campo de batalla. Algo parecido al terror se deslizaba en mis entra\u00f1as. Me sent\u00eda un poco como podr\u00eda sentirse un soldado al entrar en batalla y, cuando ve al enemigo por primera vez, se pregunta vagamente si sobrevivir\u00e1, mientras siente la sangre bajarle hasta las rodillas.<\/p>\n<p>Nos hab\u00edamos preparado lo mejor que pudimos, as\u00ed que nos quedamos maravillados y esperamos a que llegara el enemigo. La casa de J-R estaba anidada en un espacio llano entre dos laderas empinadas, y todos sab\u00edan que el punto m\u00e1s cr\u00edtico de la lucha contra el fuego ser\u00eda cuando rugiera al pasar junto a esas laderas, actuando como si un comandante enemigo intentara rodearnos con un movimiento de pinza. Observ\u00e1bamos anticipando una actividad fren\u00e9tica a medida que el fuego se acercaba con descaro.<\/p>\n<p>Hab\u00eda siempre un viento a nuestro alrededor avivando el fuego. No ten\u00edamos protecci\u00f3n para respirar, y el humo, impulsado por el viento, hac\u00eda que los ojos y los senos nasales soltaran fluido constantemente. Algunas personas se met\u00edan en la piscina para aliviarse, y otras trataban de protegerse con camisetas mojadas atadas alrededor de la cabeza y la cara. Mientras esper\u00e1bamos las llamas, todos se distribuyeron en una posici\u00f3n defensiva alrededor de la casa. Algunos estaban en el tejado y otros esperaban listos para pasar cubos de agua.<\/p>\n<p>Me situ\u00e9 en el patio trasero, cerca de una de las laderas empinadas junto a la casa. J-R tambi\u00e9n estaba all\u00ed atr\u00e1s, y en mi mente estaba el querer estar cerca de \u00e9l para protegerlo de cualquier manera que pudiera. La piscina estaba ah\u00ed, y todos pod\u00edamos saltar a ella si hac\u00eda falta. J-R estaba a unos 15 pies de m\u00ed mientras ve\u00edamos las llamas rugir al pasar por la ladera m\u00e1s cercana a la casa. El calor, como puedes imaginar, era intenso. Entonces ocurri\u00f3 algo curioso. No s\u00e9 si otras personas lo notaron, pero cuando las llamas pasaron junto a la casa, el viento cambi\u00f3 muy brevemente de vuelta hacia nosotros, 180 grados. Por un instante, el fuego sopl\u00f3 de vuelta hacia nosotros con mucha intensidad, con un rugido caracter\u00edstico, como si estuviera vivo, para burlarse de nuestros esfuerzos. Fue como si un mat\u00f3n derrotado nos hiciera una mueca de desprecio al alejarse con disgusto. Luego el viento volvi\u00f3 a cambiar y, mientras las llamas se alejaban de la casa, J-R grit\u00f3 con j\u00fabilo triunfante a todo el que pudiera o\u00edrlo: \u00ab\u00a1Le ganamos al condenado!\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Y esto, de parte de Brooke Danza:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.msia.org\/newdayherald\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/MandevilleAerialView.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-112903\" src=\"https:\/\/www.msia.org\/newdayherald\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2026\/07\/MandevilleAerialView-1024x759.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"759\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"> <em><em>Una vista a\u00e9rea de Mandeville Canyon con la casa de J-R y la colina que se alza sobre ella.<\/em><\/em> <\/p>\n<p>Phil y yo hab\u00edamos alquilado una casa de invitados en lo alto de una colina sobre la casa de J-R en Mandeville, en una propiedad que la iglesia compr\u00f3 m\u00e1s tarde. La casa principal la alquilaba el hijo de Gregory Peck, y nosotros le subalquil\u00e1bamos a \u00e9l la casa de invitados. En aquella \u00e9poca est\u00e1bamos dedicados a duplicar y editar las cintas de J-R en los estudios de Mandeville, as\u00ed que para nosotros era un corto paseo colina abajo.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana del incendio, est\u00e1bamos en nuestra casa de invitados prepar\u00e1ndonos para el d\u00eda, cuando vimos un fuego al otro lado del ca\u00f1\u00f3n. Se lo avisamos a J-R y \u00e9l subi\u00f3 hasta nuestro lugar en una moto. Se qued\u00f3 all\u00ed un rato, simplemente observando el fuego, mientras nosotros carg\u00e1bamos el coche con nuestras cosas m\u00e1s valiosas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, todos fuimos a la casa de J-R en Mandeville, y lo primero que hicimos Phil y yo, junto con algunos otros, fue cargar en los veh\u00edculos todas las Cintas M\u00e1ster Originales de J-R que estaban guardadas en Mandeville. Luego las condujimos hasta el estacionamiento de la escuela, en la base del ca\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez terminado eso, empezamos a sacar de Mandeville todo lo que tuviera valor y a conducirlo lejos del peligro. \u00a1Recuerdo que alguien incluso intent\u00f3 sacar un refrigerador! Todo esto nos llev\u00f3 casi todo el d\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sacar el \u00faltimo coche y de volver caminando, era ya media tarde y de repente me qued\u00e9 sin energ\u00eda, al no haber comido en todo el d\u00eda. Recuerdo caminar de vuelta por el camino de entrada de Mandeville, ver el fuego empezar a venir hacia nosotros, y tener apenas la energ\u00eda justa para entrar y avisar a J-R. J-R sali\u00f3 de inmediato a comprobarlo; a m\u00ed ni siquiera me quedaba energ\u00eda suficiente para salir. Solo recuerdo pensar que era posible que todos muri\u00e9ramos ese d\u00eda, pero que al menos morir\u00eda en buena compa\u00f1\u00eda, con J-R, Phil y muchas otras personas maravillosas que hab\u00edan venido a ayudar. M\u00e1s tarde escuch\u00e9 historias de gente que dec\u00eda que J-R simplemente mir\u00f3 el fuego, y este retrocedi\u00f3 colina arriba, alej\u00e1ndose de la casa.<\/p>\n<p>Durante el incendio, recuerdo ver el fuego dirigi\u00e9ndose hacia nuestra casa de invitados. Habl\u00e9 con algunos bomberos sobre las dos casas de lo alto de la colina, y todos estuvimos de acuerdo en que no val\u00eda la pena arriesgar la vida de nadie. M\u00e1s tarde vi la casa principal y nuestra casa de invitados en la colina rodeadas de llamas, y di por hecho que nuestro lugar se hab\u00eda perdido.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que el fuego pasara, Phil y yo est\u00e1bamos afuera con J-R, miramos hacia arriba y pudimos ver que la casa principal de la colina se hab\u00eda quemado, pero nuestra casa de invitados segu\u00eda en pie. J-R simplemente nos dijo: \u00abEso fue dif\u00edcil\u00bb, d\u00e1ndonos a entender que \u00e9l hab\u00eda ayudado a salvar el lugar. M\u00e1s tarde, cuando subimos all\u00ed, las plantas junto a la casa de invitados y las paredes exteriores no estaban quemadas, y dentro no hab\u00eda humo, ni siquiera en nuestra ropa. \u00a1Fue todo un milagro! Sin embargo, no pudimos volver a mudarnos porque las tuber\u00edas de agua exteriores, de PVC, hab\u00edan quedado destruidas por el fuego. Est\u00e1bamos abatidos por esto, y J-R nos hizo saber que no val\u00eda la pena estar abatidos por ello, y se ofreci\u00f3 a dejarnos quedarnos en su casa mientras tanto.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde llegaron las lluvias de invierno y las inundaciones creadas por las colinas desnudas; esa es otra historia completamente distinta, en la que de nuevo trabajamos todos juntos para salvar el hogar de J-R de las inundaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Le Ganamos al Condenado! 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