{"id":35953,"date":"2026-10-18T01:38:52","date_gmt":"2026-10-18T08:38:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/?p=35953"},"modified":"2026-10-18T01:38:52","modified_gmt":"2026-10-18T08:38:52","slug":"la-experiencia-de-londres-de-david-sand","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/archivos\/35953-la-experiencia-de-londres-de-david-sand","title":{"rendered":"La Experiencia de Londres de David Sand"},"content":{"rendered":"<p><em>El siguiente art\u00edculo del fot\u00f3grafo de viajes de MSIA, David Sand, refleja su visi\u00f3n y sus perspectivas particulares sobre sus viajes con John Morton. No representa las opiniones del Nuevo Amanecer ni de MSIA, y se publica para el disfrute de quienes se entretienen con el idiosincr\u00e1tico estilo de escritura de David.<\/em><\/p>\n<p>Aterrizado en el frondoso Londres y alojado en el acogedor Kensington, donde las casas blancas, de elegantes columnas, se parecen much\u00edsimo a las residencias del cielo. Viajar de Turqu\u00eda a Francia y a Londres es como ser un buzo de aguas profundas que va subiendo poco a poco a tomar aire, donde cada parada sucesiva me acerca m\u00e1s a la superficie burbujeante de luz de la libertad.<\/p>\n<p>Mi energ\u00eda creativa probablemente se duplic\u00f3 en el para\u00edso de patrones de Par\u00eds, y se volvi\u00f3 a duplicar cuando llegu\u00e9 a Londres, donde me sub\u00ed a un espacioso taxi morado con el conductor poniendo una especie de alegre pop-rock de los 80, en lugar de la incesante m\u00fasica trocaica de bucle de cinta, hipno-trance, falsamente guay, mec\u00e1nica, vud\u00fa, de culto al sexo y a la muerte (uuunnn-chk, uuunnn-chk, uuunnn-chk, uuunnn-chk) que dominaba los pasillos de hotel oscurecidos por la decadencia de la Turqu\u00eda de gama alta, y luego mi peque\u00f1o hotel boutique de Par\u00eds&#8230; y que despu\u00e9s, inesperadamente, rezum\u00f3 su perversi\u00f3n hasta nuestro hotel incluso en la Estrasburgo entiesada a la alemana.<\/p>\n<p>Por fin, en Londres mi hotel es tranquilo y no me perturba este autoritarismo auditivo. La gente en la calle parece tan despierta aqu\u00ed, con los ojos revelando indicios de haber sido liberados de los bucles pol\u00edticos, religiosos, intelectuales y est\u00e9ticos. La seguridad en los grandes monumentos tur\u00edsticos est\u00e1 presente, pero no es obsesiva, y siempre es incre\u00edblemente educada. Hay zonas donde no se puede hacer fotos, pero no siempre hay alguien vigilando que se cumpla, y eso hace que me den a\u00fan m\u00e1s ganas de cooperar con las normas. S\u00ed echo de menos la calidez y la bondad de la gente en Turqu\u00eda, de la cual la cortes\u00eda brit\u00e1nica es un sustituto no del todo satisfactorio, y echo de menos las c\u00e1lidas armon\u00edas de la expresi\u00f3n creativa francesa.<\/p>\n<p>Pero incluso esa calidez tiene un ganchito emocional algo codependiente: en Turqu\u00eda, un elemento de victimismo del tipo \u00abtodos-somos-perdedores-juntos-en-estas-circunstancias-inalterables\u00bb, y en Francia una expectativa inconsciente de la continuidad del h\u00e1bito en la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n, y la rebeli\u00f3n contra ella, que se nota en los rostros de los ciclistas hoscos y ensimismados de las calles, y en el omnipresente grafiti. La mayor\u00eda de la gente no parece estar pas\u00e1ndolo muy bien. De alg\u00fan modo, la cultura brit\u00e1nica capt\u00f3 los principios espirituales del no infligir da\u00f1o, la neutralidad y la responsabilidad personal, y se nota en el nivel comparativo de alegr\u00eda, espontaneidad y, en general, de expresi\u00f3n positiva e idiosincr\u00e1tica de la gente que veo. Siento que estoy en una cultura m\u00e1s madura.<\/p>\n<p>Por cierto, la madurez espiritual de una cultura se puede medir, en general, por la inmadurez de su cocina. En Gran Breta\u00f1a todo gira en torno a comidas reconfortantes y blandas que atraen a los ni\u00f1os&#8230; natillas y nata cuajada y fish and chips y desayunos enormes, blandos y empapados de prote\u00edna. Una gran variedad de comida reconfortante alta en prote\u00ednas y grasas es indicativa de (1) riqueza y abundancia, que tiende hacia la prote\u00edna y la grasa, y se aleja de los rellenos baratos de carbohidratos; (2) la liberaci\u00f3n de las normas en torno a la comida inspiradas por la carencia, que son a la vez causa y consecuencia de la represi\u00f3n del esp\u00edritu humano, que crea abundancia de forma natural all\u00ed donde se le suelta; y (3) un elevarse por encima de la necesidad de estimulaci\u00f3n sensorial y de las exigencias excesivamente refinadas, alej\u00e1ndose del esnobismo de los entendidos y acerc\u00e1ndose a los gustos poco sofisticados de un ni\u00f1o peque\u00f1o. (Creo que John-Roger encarnaba esto en su gusto por la comida.) Gran Breta\u00f1a y EE. UU. han alcanzado este nirvana gastron\u00f3mico (y en cierta medida Italia, aunque todav\u00eda sigue algo atada a los carbohidratos). Y no olvides que Jes\u00fas dijo que hay que volverse como un ni\u00f1o para entrar en el reino de los cielos, y nunca dijo que la comida (ni ninguna clase de deleite sensorial) fuera una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>No sab\u00eda qu\u00e9 iba a hacer en Londres los d\u00edas en que no hab\u00eda eventos de MSIA, as\u00ed que me levant\u00e9 mi primera ma\u00f1ana aqu\u00ed, abr\u00ed unas cuantas webs sobre cosas que hacer, y la Abad\u00eda de Westminster se puso de inmediato a dar saltos y a gritarme, aunque he estado all\u00ed varias veces. Pas\u00e9 unos cinco segundos mirando esas webs, y all\u00e1 que me fui. No hubo preguntas ni dudas, solo claridad. No sab\u00eda lo de la Misa de las 12:30 en la Abad\u00eda de Westminster, pero todo pareci\u00f3 conspirar para meterme en ella, incluido el tener que buscar otras cosas que hacer durante una hora o dos, porque las 12:30 era el primer horario de entrada disponible en mi condici\u00f3n de persona sin entrada; y que me dejaran pasar un poco antes, de modo que acab\u00e9 en la zona de la Misa justo a las 12:30; y que uno de los gu\u00edas\/guardias me se\u00f1alara entre la multitud y me dijera que la Misa estaba a punto de empezar, as\u00ed que no pod\u00eda hacer fotos. Lo tom\u00e9 como una se\u00f1al y me sent\u00e9 con unos segundos de margen, repitiendo mi reiterada asistencia a Misa en Notre Dame unos d\u00edas antes, e hice Ejercicios Espirituales.<\/p>\n<p>O soy tan inepto con los Ejercicios Espirituales que necesito inspiraci\u00f3n constantemente, o me pusieron all\u00ed para aportar alg\u00fan tipo de infusi\u00f3n de Luz. Me inclino a pensar que son las dos cosas. Me parece que buscar explicaciones de causa \u00fanica y f\u00f3rmulas restrictivas como la navaja de Occam es uno de los mayores bloqueos para la comprensi\u00f3n espiritual, porque limitan la abundancia, la multidimensionalidad y la libertad de Dios. Dios es lo bastante grande como para embutir un trill\u00f3n de causas en un solo efecto&#8230; \u00bfy por qu\u00e9 no? Cuantas m\u00e1s causas puedas meter en un solo acontecimiento, a m\u00e1s personas podr\u00e1s impartir la experiencia perfecta para su crecimiento espiritual. Y creo que Dios tiene un prop\u00f3sito m\u00e1s elevado que el de limitarse a gestionar un conjunto de leyes matem\u00e1ticamente parsimoniosas para el funcionamiento de un universo f\u00edsico.<\/p>\n<p>Luego fui guiado de forma parecida a una visita a las Casas del Parlamento despu\u00e9s de salir de la Abad\u00eda de Westminster. El momento fue perfecto. Todo se sinti\u00f3 como trabajo de Luz. La C\u00e1mara de los Lores se sent\u00eda ps\u00edquicamente m\u00e1s cargada de basura y m\u00e1s atascada que la de los Comunes, as\u00ed que me demor\u00e9 m\u00e1s con el Se\u00f1or en los Lores. \u00bfSab\u00edas que en realidad puedes pasearte y acercarte a esas cajas doradas en las que se apoyan los diputados de primera fila y los primeros ministros cuando responden preguntas en los Comunes? Le ped\u00ed a Dios que las rellenara de Luz, igual que \u00c9l\/Ella\/Ello rellena cada acontecimiento, cada efecto y cada momento. Esperemos que \u00c9l\/Ella\/Ello pueda lograrlo.<\/p>\n<h4>Mira las fotos de Londres de David Sand, octubre de 2026<\/h4>\n<div style=\"max-width: 640px; height: 400px\" class=\"fshow-wrapper\">\n<iframe src=\"https:\/\/www.msia.org\/nuevoamanecer\/fshow_orbit_557feff2580f9?photosetid=72177720336037177&user_id=71628367%40N07&gallery_url=https%3A%2F%2Fwww.flickr.com%2Fphotos%2F71628367%40N07%2Fsets%2F72177720336037177%2F\" style=\"width: 100%; height: 400px\" allowfullscreen=\"true\" webkitallowfullscreen=\"true\" mozallowfullscreen=\"true\" border=\"0\">\n<\/iframe>\n<noscript>\n<a href=\"https:\/\/flic.kr\/s\/aHBqjD72Lv\" target=\"_blank\">Click to View<\/a><\/noscript>\n<\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente art\u00edculo del fot\u00f3grafo de viajes de MSIA, David Sand, refleja su visi\u00f3n y sus perspectivas particulares sobre sus viajes con John Morton. 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