Nadie que haya experimentado Baraka, la esencia divina, y haya mantenido una conciencia abierta al flujo de Baraka sentirá en gran medida la negatividad de este planeta. Mientras estés abierto, dejando fluir el amor y dirigiendo tu Luz hacia afuera, estás recibiendo y compartiendo Baraka, el Espíritu Santo, la Luz y el Sonido. Eres un instrumento de Luz. El Espíritu te utiliza para traer Luz a este plano físico, y ésta irradia desde ti hacia todos los demás en este nivel.