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Nuevo Amanecer

Esto, También es Bueno

En este mundo buscamos el bien, sólo el bien, sólo lo divino, en las personas y en las cosas. Eso significa que no hay excepción. Si no encontramos lo bueno, lo divino, en las personas y las cosas, entonces necesitamos dejar el resto a Dios.               –John Morton                                                                                                  

Este artículo se publicó por primera vez en el New Day Herald en 2011 y parece tan oportuno ahora como hace más de diez años.

El secreto de la Trascendencia del Alma, de John-Roger, es buscar sólo lo bueno y lo divino en las personas y las cosas, y todo lo demás dejarlo en las manos de Dios. Entonces, en este mundo buscamos el bien, solo el bien, solo lo divino, en las personas y en las cosas. Eso significa que no hay excepciones. Si no encontramos lo bueno y lo divino en las personas y en las cosas, entonces necesitamos dejarle el resto a Dios.

¿Qué significa “Dejarle el resto a Dios”? Significa soltar. Estoy seguro de que la mayoría, y posiblemente todos nosotros, hemos oído hablar de soltar y dejárselo a Dios. John-Roger nos dio algunas pautas claras y sencillas para saber cómo hacerlo. Soltar significa relajarse. ¿Qué tan relajado estás, en términos generales? Dejárselo a Dios, es ser paciente. Entonces, soltar y dejárselo a Dios significa relajarse y ser paciente.

Puede ser un gran desafío relajarse cuando algo que realmente queremos, no está del todo presente en nuestra experiencia. Puede ser un desafío ser paciente cuando anticipamos algo, como estar relajado en una situación en donde lo que queremos o lo que esperamos no está presente. Mientras más intensamente lo deseemos, más desafiante es estar relajados. Cuando lo que queremos no está presente, especialmente cuando tenemos expectativas de que debería estar aquí, puede ser difícil ser paciente. Cuando suponemos que debemos estar en otro lugar del que estamos y pensamos: “Se supone que no debo estar aquí. Se supone que debo estar allá”, puede ser muy difícil relajarse y ser paciente.

Considera que el plan de Dios incluye el lugar dónde estás, lo que eres y cualquier cosa y todo lo demás. El plan de Dios es un plan perfecto y tenemos una relación perfecta con Dios. El estado de perfección siempre está presente. No hay ninguna cualidad de “falta de perfección”. No existe un tiempo que no sea el tiempo de perfección. El plan de Dios, nuestra relación con Dios, es algo que está en perfección siempre, en todas las formas.

Una manera de saber que estamos funcionando de manera práctica en una relación perfecta, es que estamos relajados y somos pacientes. Incluso si estás escuchando una sirena que tiende a comunicar: «¡Oye, hay una emergencia!» puedes preguntar: «¿Qué significa la sirena?» Significa que hay alguien o algo en necesidad.

¿Qué pasa si la necesidad aparece de alguna forma invisible, silenciosa o misteriosa, y no sabes lo qué es? Entonces puedes preguntar: «¿Cómo amo eso?»

Ama el misterio. Ama lo invisible. Ama el silencio y lo desconocido. Ama lo que es tal como lo conoces. Esa es la manera de superar una experiencia desafiante o una que no te guste. Podrías decir: “En este momento, aunque no me gusta lo que está sucediendo, o no es como pensé debería ser o sería, mi lugar es encontrar lo bueno, relajarme y ser paciente”. Puedes, quizás tener una experiencia más bien humilde.

Hay formas de juicio en las que podrías decir: “Esto no es perfecto. Esto está mal. Esto es malo. ¡Esto es malvado!” Ese juicio y esa negación conducen a la resistencia y a la oposición. Pasamos a una actitud de oposición cuando estamos en contra de lo que está pasando. Puedes amar algo y buscar lo bueno, aun cuando no te gusta.

En las experiencias de tu vida, las cosas te pondrán a prueba y te mostrarán dónde eres débil en tu relación con el amor divino perfecto. ¿Quieres ser fuerte en tu relación con Dios? ¿Quieres estar más alineado en el amor y la perfección de Dios? Yo veo eso como una opción para cada uno de nosotros. ¿Estarías dispuesto a hacer un ajuste si estas fuera de línea? ¿Qué estarías dispuesto a cambiar para estar en mayor alineamiento con Dios?

¿Alguna vez has experimentado un amor perfecto o una relación perfecta? Yo sí. Yo conozco ese amor perfecto. Puede suceder en un solo segundo, incluso menos de un segundo. Puede ser un instante, donde tienes la experiencia de que todo te parece tan perfecto que no quieres cambiar nada. Estás en completa aceptación. Tal vez estés eufórico por este momento hermoso, gozoso y que te produce éxtasis. Luego, tal vez sea el momento más silencioso y tranquilo porque esa también puede ser una forma de experimentar la perfección.

Considero la fe como una cualidad del conocimiento divino. Entonces, cuando estamos en el conocimiento divino, tenemos una fe que se relaciona a la confianza perfecta. Mi confianza está en una presencia interior que me dice: “Esto también es perfecto. Esto también es amor. Esto también es bueno”. La forma en que me dice eso es una experiencia completa.

Si estoy teniendo dificultades o una condición muy dolorosa, esa cualidad de conocimiento divino tiene una forma de trascenderlo todo, entonces tengo la conciencia de que no existe ninguna condición que no sea parte de la perfección. Esa trascendencia es independiente de la condición externa o de cualquier perturbación que pueda ocurrir en el mundo. Y esa trascendencia también es independiente de la condición interna, es decir, de la forma cómo pienso o cómo me siento acerca de la situación.

Encuentro que cuando estoy dispuesto a buscar el bien a pesar de todo, esa es una experiencia de adoración interior, el lugar de devoción interno. También es un estado donde veo que todo está bien.  Que todo es amor.

Puedes decir: “Está bien, Dios. A nivel personal esto es tan inquietante como siempre. Creo que esta experiencia establece un récord como el momento más perturbador de mi existencia”. Si eliges no amar la perturbación, es posible que sigas teniendo perturbaciones. Dios ama toda Su creación, incluida la perturbación. Entonces, ama la perturbación. Perdona todo lo que te perturbe y confía en que la perturbación de alguna manera es parte del orden divino.

¿Qué hacemos cuando algunos de nosotros están en su mayor perturbación? Somos llamados a ser compasivos y amorosos. Uno de los mandamientos de los que habló Jesús fue: “Ámense los unos a los otros” y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Necesitamos amarnos unos a otros, y cuando elegimos amarlos a todos y cada uno, esa es una relación perfecta.

Ama a quien esté a tu lado. Quien sea que esté en tu campo de acción es la persona a quien debes amar. Entra a un lugar donde puedas decir: “Oye, Señor, estoy listo. Estoy dispuesto a amar a cualquier persona y cualquier cosa que me envíes”. Ten esa voluntad de amarlo todo, todo el tiempo, cada vez, sin condiciones.

Cuando hay una perturbación repentina de gran magnitud y no sabes qué hacer, puedes decir: “Estoy bloqueado. Estoy perturbado. Estoy temblando. Estoy en shock”. Mira si puedes llegar a un lugar neutral respecto a la perturbación, un lugar donde confíes en que eso proviene de lo divino. Esa es la Creación de Dios. Entonces, si no lo entiendes, por favor no lo maldigas. Simplemente ámalo como Dios ama a toda Su creación.

Si realmente tenemos un entendimiento verdadero, un entendimiento perfecto, ese es el entendimiento que sobrepasa todo entendimiento. Simplemente entiendes, pase lo que pase, porque siempre es comprensible. Ese entendimiento ve el bien, no el bien parcial sino el bien completo. Si quieres despertar esa comprensión dentro de ti, reclámala. Afirma tu comprensión y di: “Lo entiendo”. Tu mente puede estar diciendo, “No lo entiendo. ¿Estás bromeando?» Pero puedes encontrar el lugar dentro de ti a través de la confianza y la fe, que sabe que hay algo bueno en todas y en cada una de las experiencias.

Sé que hay bondad en cada experiencia, incluso aunque no la vea al principio. Mi invitación es a buscarla. Entonces, busco lo bueno en todas las personas y las cosas, y le dejo el resto a Dios.

Puedes preguntar: “Bueno ¿entonces cómo busco lo bueno?” La fe sin obras está muerta. Entonces, actúa como si ya estuvieras viendo lo bueno. ¿Cómo actuarías si vieras el bien en la perturbación? ¿Si supieras que todo es bueno, que es perfecto y que viene de lo divino? Estarías tranquilo, en paz y alegre. Te ocuparías de tus asuntos amando, cuidando y compartiendo. Estarías dando gracias y sirviendo desde tu desbordamiento y tu gratitud.

Reclama lo bueno ahora, incluso aunque parezca que un tonto está hablando. Esa es la voz de alguien bendecido que sabe que esto también es bueno.

Baruch Bashan

Una Bendición del Bienamado de Dios

Estoy invocando la asistencia que viene a través del Padre, Madre, Dios en las alturas.
Clamamos por ti en la inocencia y la pureza como los niños que somos,
que nos has enviado a este maravilloso mundo,
sin importar cuánto tiempo hayamos estado en la dimensión espacio-temporal.

 Venimos aquí hoy, completamente abiertos a las bendiciones más grandes.
Somos conscientes de que no sabemos abrirnos del todo,
Pero Tú sabes cómo abrirnos por completo.
Así que lo soltamos y liberamos cualquier restricción.

 Llegamos a una confianza completa porque sabemos que eres nuestro amigo.
Cada uno de nosotros está recibiendo esta bendición con todo el poder que es el mayor bien de todos los involucrados.
Esta asistencia llega a través de la conciencia que conocemos como el Viajero,
que conocemos como el Cristo.
Entonces es la Unción de la Luz blanca y pura, y todos los rayos de color que trae esta bendición.

 En esta sintonía con la Luz, estamos llenos de amor.
Estamos llenos de perdón, llenos de comprensión
Y eso nos permitirá ver lo bueno en aquello que hemos juzgado.
Incluso vemos el bien en el juicio,
de la forma como ese ángel ahora nos representa en este lugar
donde ya no es necesario entrar en juicio.
Que tengamos una hueste de ángeles a nuestro alrededor.
para que sólo ingrese la bendición en esta hermosa protección que has puesto sobre nosotros.

 Hay una bendición que es el manto de apoyo amoroso
que nos envuelve.  Y no estamos solos.
Con cada aliento podemos contemplar, que esa bendición se queda en este mundo
y en los mundos por venir, esta conciencia que es el verdadero yo.
El bienamado de Dios camina con nosotros en el poder pleno de esta bendición.

 Señor, damos gracias y recibimos plenamente.
Ahora avanzamos en la inocencia de los niños que somos.

Baruch Bashan

 

1 comentario en “Esto, También es Bueno”

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