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Nuevo Amanecer

El Ángel de la Liberación

En algún momento todos nos vamos a encontrar en el mismo rellano de conciencia. Y cuando estés allí, te darás cuenta de que el ángel de la vida te llevó hasta allí, y estarás agradecido por eso.  Y si lo vas a hacer ENTONCES, bién podrías comenzar a hacerlo AHORA”.

Este artículo se publicó por primera vez en el New Day Herald en Noviembre de 1997. Eta es información que John-Roger compartió en la graduación del Programa de Maestría en Ciencias Espirituales de PTS el 26 de Junio de 1997.

Alrededor de la víspera de Año Nuevo, a menudo vemos en los periódicos y revistas una imagen de “la muerte”. Aparece con una gran capa negra, y lo que sea que esté allí es horrendo. Lleva una gran guadaña y la va a usar para segar, lo que significa que va a cortar indiscriminadamente. Cuando estamos cercanos a la muerte, pensamos: “No quiero que ese tipo venga por mí. Nunca lo adoré. Esa cosa terrible es mi futuro, y él esta allí, mirándome, como diciendo, ‘Espera a que te agarre'».

Con esa imagen en nuestras mentes, no es de extrañar que luchemos para aferrarnos a la vida en esta Tierra, para no tener que aguantar a ese tipo, donde quiera que vayamos, e internamente sabemos que nos vamos a ir al infierno. Excepto que sabemos que no será así. Pero sabemos que sí. Excepto que sabemos que no. Bueno, esos pensamientos siguen dando vueltas dentro de nosotros.

Quiero decirles que en realidad hay un ángel de la muerte, pero ese ángel de la muerte no es conocido como el ángel de la muerte en el mundo del Espíritu. Es el ángel de la liberación. Es el ángel de la libertad, el ángel de la expansión de conciencia, el ángel de una oportunidad cada vez mayor. Y tienes que pasar la prueba. ¿Te digo cuál es la prueba? Caminas hacia él, con todos tus diamantes, rubíes, joyas, Cadillacs y abrigos de piel, y él te envía directamente por el lado izquierdo al infierno. Aquellos que son inteligentes comienzan a tirar sus cosas antes de llegar allí. Pero él aún  puede ver que están apegados a esas cosas, por lo que van a volver a reencarnar; en otras palabras, vuelven a la Tierra.

En algunas iglesias, tienes que casarte en ese templo y pagar todas tus cuotas a la Iglesia para poder salvarte e ir al Reino de los Cielos, pero no existe ningún principio en la religión que establezca eso. No puedes comprar tu entrada al Reino de los Cielos por medio de las cosas materiales. PUEDES “comprar” tu entrada al Cielo con tu espiritualidad, pero no puedes simplemente decir: “Yo soy espiritual”. No puedes engañar al ángel del Señor que viene a liberarte. El ángel te mira y dice: “Bueno, estoy viendo lo que crees que has hecho. Tienes que venir por aquí, por donde va la gente del Viajero. Entonces el Señor del Reino puede mirarte y decir: “No. Tu solo engañaste a todo el mundo. Fuiste tramposo y mentiste, y aún podemos verlo en tu espíritu. Te corresponde encarnar de nuevo”.

Podrías decir: “Pero soy un iniciado del Viajero”.

“No. Fuiste INICIADO, pero nunca fuiste un INICIADO, porque un iniciado hace estas cosas -los ejercicios espirituales.  Y un Iniciado simplemente es iniciado”.

Yo puedo iniciar a un perro, a un conejo, o a un mono. Tienes que entender que existe un llamado diferente para las personas que son iniciadas y que también se vuelven iniciadas. Ellas son quienes VIVEN toda esta idea. En el MSIA, avanzamos con iniciaciones en la Corriente de Sonido, que es el método que Dios mismo estableció. Se remonta a otros universos, y es tan poderoso ahora como en el día en que fue hablado.

Muchos de ustedes saben que hay personas en el Movimiento que han estado muy, muy enfermas y han tenido que ir al hospital, y parece que se están preparando para hacer su transición hacia otro lugar. Nuestros ministros —y muchos de ellos son graduados de PTS— han estado yendo a ver a nuestros amigos, orando y haciendo comunión. La persona siempre se anima, cobra vida y luce vital, y los visitantes dicen: «Esta persona no está cercana a la muerte». Pero nadie está allí las veinticuatro horas del día, y por eso no podemos ver el momento en el que realmente les duele. Muy pocos de nosotros llegamos a ver el momento en que a alguien está en dolor.

Imagina que estás enfermo en tu cuerpo y que tomar una nueva respiración es terriblemente doloroso. Esperas no tener que tomarla, pero temes que, si no lo haces, morirás. Pero si la tomas, será tan doloroso que desearías morir. ¡Qué dilema! Entonces entra el ángel de la liberación y de la vida —quien ha sido llamado el ángel de la muerte— y ese ángel dice: “Te quitaré todo esto ahora mismo”. Todo el dolor se va y te llena la calidez de algo maravilloso. Son como jugos de electricidad moviéndose por tu cuerpo, y eso te empieza a llenar. Te sientes libre, te sientes genial, te sientes maravilloso. Miras hacia abajo y preguntas: «¿Qué es eso que está en la cama?»

El ángel dice: “Ese era tu cuerpo”, y tú piensas: “¡Dios! ¿Quién viviría en ese cuerpo?”  Eso es como nosotros vemos cuando miramos hacia abajo y vemos a un oso apartar un tronco. Hay larvas corriendo por ahí, y el oso las recoge y se las come con deleite. La mayoría de nosotros diría: “Oh, Dios, yo no”. Así que aquí viene el ángel de la vida, de la vida eterna y de la vida que perdura.  Cuando tú como iniciado, eres liberado por el Ángel de la vida, te trasladas a la Corriente del Sonido. La Corriente del Sonido es omnipresente, y también puedes estar en ella de forma más directa. Sucede así: el aire de esta habitación lo impregna todo, pero si quieres oler las rosas, tienes que moverte hacia allá, así que tienes que entrar al área donde puedas olerlas; entonces eres atraído a ellas. Es lo mismo con la Corriente del Sonido, y todo lo que tienes que hacer es simplemente escuchar. Puedes escucharla, seguirla e ir a las esferas de la gloria celestial. Es maravilloso ver personas que están haciendo esto mientras están vivas, practicando ejercicios espirituales y teniendo experiencias de esa gloria celestial.

El Seminario Teológico y Escuela de Filosofía Paz, probablemente se va a convertir en uno de los seminarios teológicos más conocido, sino es  el más conocido y de los Seminarios Teológicos y Escuelas de Filosofía, no solo en los Estados Unidos, sino de todo el mundo. Esto se debe a que lo que hacemos y enseñamos, es una sabiduría y es una forma de acceder a la sabiduría y a moverse a través de la conciencia. Eventualmente, la técnica de cómo llegar a esa sabiduría será reconocida dentro de ti automáticamente, y luego simplemente estarás metido en ella trabajándola.

La gente dice: «¿Puedo encontrar la iluminación en este camino?» y les digo: “Sí, absolutamente. Puedo garantizarte la iluminación. Si sigues estos principios de iniciación y trascendencia del alma, lo obtendrás”.

Preguntan: «¿Eso significa que llegaré a saber todo lo que quiera saber?» No, no significa eso. Significa que tendrás sabiduría. La iluminación es sabiduría. No es la capacidad de husmear en los asuntos de otras personas. Eso es revolver el karma de ellos. No lo entiendes, en absoluto.

“Bueno, entonces, ¿cómo obtengo la iluminación?” Comienzas a caminar y a hablar como un ser iluminado. Los principios han sido colocados allí contigo, y puedes verlos, y cuando comienzas a hacerlo, el karma desaparece.

Podrías preguntar: «Bueno, ¿las personas iluminadas mueren de inmediato?» No, por lo general viven bastante tiempo. ¿Por qué? Porque se están manteniendo fuera de las áreas que son venenosas o tóxicas respecto a su naturaleza, y porque enfocan sus actitudes y sus comportamientos de modo que estén alineados con aquello a donde  se dirigen espiritualmente. Pero algunas personas todavía dicen: «¿Puedo usar marihuana de vez en cuando?» Claro, puedes usarla todo el día si lo deseas.  Yo no lo haré. Ni lo haré contigo, ni me quedaré contigo si lo haces. ¿Por qué? Porque entiendo los efectos de ser un fumador pasivo.

En el MSIA, queremos que sepas que existen diferentes niveles de conciencia. He hablado de ellos durante décadas, y la gente me escribe y me dice: “Tenías razón. Hace treinta años dijiste…”  Yo también supe que tenía razón cuando te lo dije. También supe que un día reconocerías que estaba bien cuando TÚ lo dijiste, y tengo mucha paciencia contigo para que lo conozcas y lo digas cuando sea tu momento.

Todos nos vamos a encontrar en el mismo rellano de conciencia en algún momento.  Y cuando estés allí, te darás cuenta de que el ángel de la vida te llevó hasta allí, y estarás agradecido por eso.  Y si lo vas a hacer ENTONCES, bién podrías comenzar a hacerlo AHORA.

 

Baruch Bashan

 

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