«Es un día muy gozoso cuando te enfrentas a ti mismo y te das cuenta de que hay una gran razón para amarte, cuidarte y permitirte conocer el Espíritu dentro de ti, y luego también el Espíritu mayor y amoroso que está fuera de ti.» – John-Roger
Este artículo de John-Roger se publicó por primera vez en el New Day Herald en septiembre de 1990
Muchas personas me preguntan cómo pueden volverse más conscientes espiritualmente. Hay varias maneras en que tú, o cualquiera de nosotros, puede hacerlo. En concreto, leer los Discursos de Conciencia del Alma, hacer los Ejercicios Espirituales, ir a los seminarios: todo ello proporciona un punto de contacto con el Espíritu. Al hacer estas prácticas espirituales, nos disponemos para permitir que el Espíritu trabaje más de cerca con nosotros de forma consciente. El Espíritu trabaja con nosotros, seamos o no conscientes de ello. Trabaja con nosotros en el inconsciente. Trabaja con nosotros mientras dormimos, mientras soñamos.
Puedes sintonizarte con el Espíritu a través de casi cualquier cosa, si esa es tu intención. A veces puedes hacerlo sintonizándote con el amor que sientes por tu familia, estando en la naturaleza, trabajando con empeño en un proyecto que amas, ayudando a los demás. Sin embargo, a veces las actividades externas te distraen del Espíritu y hacen que quedes atrapado en el mundo físico y material.
Leer un Discurso enfocará tu atención, lo cual es una forma de sintonía o de hacerse uno, en aquello que el Discurso representa. Y el Discurso a menudo representará lo que necesitas en el momento en que lo estás leyendo. ¿Has tenido alguna vez la experiencia de leer un Discurso por segunda o tercera vez y que te recuerde algo que sabes que ya conocías pero que parecías haber olvidado? Todos hacemos eso. Yo hago eso. Y en cuanto puedo expandir mi conciencia hacia algo más grande que «lo torpe», puedo empezar a expandirme hacia la inteligencia. A veces, al relacionarte contigo mismo o con otra persona desde un lugar realmente amoroso, tú y/o esa persona saldréis de vuestro lugar torpe y llegaréis a un lugar más inteligente y amoroso.
Un reflejo de la progresión interna es ser capaz de discernir las diferencias a medida que tienen lugar en ti mismo, en los demás y en tu entorno. Algunas personas ciegas tienen dificultad para discernir o diferenciar los objetos en el nivel físico porque no pueden «verlos». Pero, si pueden tocarlos, su discernimiento puede volverse muy agudo. Cuando pueden tocar los objetos, de repente los «ven» de una manera diferente, y se vuelven conscientes de ellos con tanta agudeza como alguien capaz de «ver» visualmente.
Espiritualmente, no «vemos» muy bien. Pero cuando eres capaz de traer el discernimiento de una manera diferente (quizá a través de leer los Discursos, quizá a través de los Ejercicios Espirituales o en un seminario), de repente «ves» y eres capaz de discernir el Espíritu, donde antes no podías. Has creado una sintonía con el Espíritu de una manera que está fuera de tu ámbito habitual de experiencia. Has decidido «tocar» el Espíritu en lugar de depender solo de tu visión física. Has creado un punto de contacto.
A veces, sintonizar con el Espíritu leyendo un Discurso o estando con otros en un camino espiritual es relativamente fácil, porque hay una actividad específica que ayuda a enfocarte en el Espíritu. Cuando haces los Ejercicios Espirituales, no hay nada «ahí fuera» que sostenga tu enfoque. Vas hacia dentro de ti mismo, a tu propia conciencia interior, y tienes que lidiar con todas las distracciones, juicios y opiniones que tienes dentro de ti. Puede ser difícil. Algunas personas dicen: «No quiero hacer los E.E. porque me pongo mal. Me lleno de miedo. Me aterrorizo. No quiero hacer eso». Más te vale hacerlo, porque de lo contrario estos «terrores» ocultos te seguirán hasta la tumba. Van a seguirte hasta que los enfrentes. Así que atráelos y disuélvelos poniendo amor sobre ellos.
A medida que empiezas a poner amor sobre todos y cada uno de tus miedos, tus juicios y todos tus puntos de negatividad, comienzas a transformarte. Empiezas a tener un sentimiento gozoso. Eso produce un contacto con el Espíritu. Surge la energía del Alma y el Espíritu Santo se presenta y dice: «Soy tu compañero en esto», y las formas de pensamiento negativas comienzan a dispersarse. Puede ser un proceso muy rápido o puede ser un proceso muy gradual. Eso depende de ti. Pero, en cualquier caso, es un día muy gozoso cuando te enfrentas a ti mismo y te das cuenta de que hay una gran razón para amarte, cuidarte y permitirte conocer el Espíritu dentro de ti, y luego también el Espíritu mayor y amoroso que está fuera de ti.
Baruch Bashan.
GEMA de J-R
Cuando haces contacto con el Espíritu y estás viajando, no tienes que repetir los nombres. Eso es solo para llevarte hasta ahí y conectar.
Luego sueltas y simplemente te dejas llevar. Y entonces abres tus ojos espirituales y empiezas a ver hacia dónde vas.
En cuanto sigues intentando cantar el tono, regresas al formato mental. Así que tienes que soltarlo.
El tono es solo una herramienta, porque vamos más alto que los nombres de los Señores astral, causal, mental y etérico.
Por lo tanto, si estás viajando más alto y cantas algo más bajo, eso te va a arrastrar de vuelta hacia abajo, hacia ese nivel. Si los cantas como una continuación del nombre, entonces te lleva hasta el más alto.
Pero si tienes karma en uno de los niveles más bajos, tienes que volver a bajar y trabajarlo.
John-Roger
Living in Grace, marzo de 1990


