Ser Común y Corriente: Una Condición previa a Dios

By: John-Roger DCE, Traducido por Alicia Landa

March 5th, 2018

Esperemos que todos seamos maestros y amantes e el Bienamado para unos con otros y que mantengamos un a actitud amorosa unos con otros, de modo que si alguien se va a caer lo apoyemos. Y si en realidad se caen, podamos recogerlos y estar allí para ellos hasta que nuevamente tengan sus pies sobre la tierra. En amor podemos manejar los altos y bajos de la vida sin drama, de manera natural y común y corriente. 

Puedo recordar una vida en India cuando me llevaron a ver un gran maestro espiritual. Aunque fue un largo viaje en barco, me trataron como de la realeza. Había guirnaldas de flores a mi alrededor y me sentaron cómodamente en le parte de atrás del barco donde había cojines, mientras que varios sirvientes remaban. Cuando llegamos a la costa, me ayudaron a subir la montaña donde estaba el maestro. Llevaron mi equipaje al lujoso lugar donde dormí y me dieron una magnífica comida. Al día siguiente vi al maestro y él me inició. 
Cuando llegó el momento de regresar al barco, note que tenía que llevar mis propias valijas. Cuando entré al barco me condujeron a la parte de adelante donde me dieron un remo para remar.  No podía creerlo; me hicieron remar hasta que llegamos. 

Cuando llegamos a la costa que hicieron quedarme en el barco. Alguien se subió al barco, se sentó en la parte de atrás, y lo rodearon de guirnaldas de flores. Yo junto a otros tuvimos que remar al lugar donde vivía el maestro.       

Yo tenía mucha resistencia y resentimiento dentro de mí, pero cuando mire a los otros que remaban al mi lado, todos tenían una sonrisa. Al mirarlos, espontáneamente me puse a reír porque me di cuenta por qué se estaban riendo. Era porque en el viaje de retorno, la nueva persona sentada atrás en la sombra, rodeada de flores, iba a tener que remar.
Desde ese punto en adelante, nunca he pensado que un rol en la vida es más importante que otro.   Simplemente estamos haciendo diferentes cosas en diferentes momentos. Hay momentos en que yo me caído y la gente me recoge. Y hay momentos cuando otros se caen y yo ayudo a recogerlos. Pero todos estamos de una u otra manera remando el barco porque todos estamos en él
No hay necesidad de comparar o de tener envidia cuando nos encontramos con alguien que piensa que son tan maravillosos y grandes, porque podemos sonreír en el conocimiento de que pronto van a ser comunes y corrientes. El Bienamado finalmente nos reduce a todos a ser comunes y corrientes, porque ser común y corriente es la condición previa a Dios.   

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