Creando y Usando Tu Imán de Dinero

By: John-Roger, DCE

October 2nd, 2018

Creando y Usando Tu Imán de Dinero

 

Este artículo fue extraído del libro del Dr. John-Roger Abundancia y Conciencia Superior.


¿Te has preguntado alguna vez por qué los avaros tienen dinero?

Porque se aferran a él. Tenemos la imagen clásica del avaro como un viejito encogido, que se aferra a su dinero, contando sus monedas sobre la mesa, una, después la otra, y anotándolas sobre un papel. Una persona codiciosa que hace economía. Estoy seguro de que esta imagen no cuadra con muchas de las personas que tienen cantidades enormes de dinero, pero aún así podríamos preguntar ¿por qué algunas personas atraen dinero hacia si, mientras que otras no lo hacen? Existe la teoría de que si se tomara todo el dinero del mundo y se distribuyera equitativamente, en diez años encontrarías nuevamente el dinero concentrado en las manos de unos pocos. Ellos tendrían o controlarían la mayor parte del dinero. ¿Por qué sucedería esto? ¿Suerte? No. Es porque estas personas enfocan su conciencia, la mayor parte del tiempo, en el dinero. Yo animo el enfocar la atención sobre las cosas espirituales para llegar al Espíritu; a menudo ellos se enfocan en el dinero como si fuera una especie de dios, y lo atraen. ¿Es posible experimentar la abundancia espiritual y la abundancia económica simultáneamente? Sí.

Usemos la Biblia como punto de referencia. Jesús dijo que “…porque El Reino de Dios ya está en vosotros”. Existe otra ley según la cual tomamos cierto porcentaje de nuestro dinero y lo damos a Dios que está adentro de nosotros. Una antigua sociedad mística lo llamó la Ley de Amra, que consiste en darte a ti mismo.

Le devolvemos a Dios una porción de lo que obtenemos, como una forma humilde y como una manera de reconocer a Dios como la fuente de nuestro abastecimiento. Si el reino de Dios está dentro de nosotros, entonces allí es donde reside Dios en una conciencia, no como ser total sino como esencia. Si esto es cierto, deberías estar pagándote un diez por ciento a ti mismo. Trabajas duro para conseguir tu dinero, muy duro. Entonces, cuando llega el día de pago, les pagas a los demás primero. Pagas tus cuentas e impuestos y, si queda algo, lo tomas para ti. Sin embargo, el diez por ciento de eso deber ir a Dios primero, no el diez por ciento de lo que sobre, sino el primer diez por ciento de aquello que recibas.

Cuando das para ti mismo (después de haber diezmado a la fuente de tus enseñanzas espirituales), entonces tomas el diez por ciento de tu pago y te pagas a ti mismo primero, en efectivo. No te pagues con cheque porque eso es un símbolo, y tienes que tener dinero en efectivo. Pagarte a ti mismo es pagarle al Dios que está dentro de ti, y esto se encarga de lo espiritual. Todavía puedes darle dinero a la iglesia, pero mantenlo separado: “Este fondo es para la iglesia, éste para el auto, éste para alimentos, éste para ropa, pero primero éste es el fondo para mí”. Te pagas a ti mismo antes de pagar las otras cuentas.
Podrías preguntar por qué no pagarte con un cheque como haces con todos los demás y así saber que vas a ser el primero en recibir el pago. No funciona de esa manera. Los iguales se atraen. El dinero atrae al dinero. Existe el viejo dicho “Los pobres se hacen más pobres y los ricos se enriquecen más”. ¿Por qué los bancos atraen dinero? Es casi como si tuvieran un imán, porque el dinero es un imán. Puedes establecer tu propio imán de dinero dándote un diezmo a ti mismo, en efectivo, cada vez que recibas dinero, sea éste tu cheque de pago, un bono o un regalo. Diezmar a la fuente de tu enseñanza espiritual y a ti mismo es parte del proceso de prosperidad que es tu herencia.

Para comprender cómo opera esto, miremos cómo la mente subconsciente (o el yo básico o ser inferior) percibe el dinero. Entra el cheque de pago y la mente subconsciente te ve (al yo consciente) obteniendo ese dinero y diezmando el diez por ciento del dinero neto a la organización espiritual de tu elección y también separando otro diez por ciento adicional para colocar tu imán de dinero propio y privado. Al diezmar reconoces que todas las cosas provienen de Dios, y la contribución al imán de dinero es una recompensa para ti mismo. La mente subconsciente piensa: “¡diez por ciento es para mi! ¿Quieres decir que algo me corresponde? ¿De veras me vas a pagar ahora? ¡A mí! ¡Algo mío! ¡Voy a conseguir más; abriré mi conciencia!”. Puedes ir caminando por la calle y te encuentras un billete de 5 dólares. El subconsciente dirá: “¡Levanta el billete! Me corresponde el diez por ciento de eso; lo que equivale a 50 centavos. Puedes hacer lo que quieras con el resto, pero cincuenta centavos son para mi”.

Tienes que hacer que tu subconsciente se sienta merecedor al cumplir los acuerdos. Quizás lo hayas traicionado anteriormente al decir que harías algo y luego te echaste para atrás. Entonces tal vez se diga: “Me has prometido muchas cosas, pero no me has dado nada”. Se requiere un esfuerzo concertado para revertir estos sentimientos de traición. Al mantener un imán de dinero, poniendo siempre el diez por ciento de lo que consigas en tu imán de dinero, en efectivo, la mente subconsciente aprenderá que puede confiar en ti. Podrá confiar en que obtendrá su parte, su diez por ciento, y por consiguiente trabajará diligentemente para traerte dinero.

Mantén el imán de dinero a mano, donde puedas realmente tocarlo. Si colocas ese dinero en el banco, el banco obtiene entonces tu imán de dinero. En lo que se refiere a la mente subconsciente, al poner el dinero en el banco, el banco se lo lleva. Tienes que ser capaz de tener acceso a ese dinero y tocarlo, sostenerlo y contarlo. Conserva el diez por ciento en casa para que atraiga más dinero con él. Una vez que tengas tu imán funcionando, no lo utilices para ningún otro propósito. No 1o gastes. Es un imán; si lo gastas, has perdido tu imán; no prestes dinero de tu imán; si prestas de ahí, se va. Coloca el diez por ciento en el imán. Esto es importante. No pongas un once o un doce por ciento, y no pongas un nueve por ciento. Hay algo “mágico” relacionado con ello.

Utiliza el dinero restante para otras cosas y otros fondos. Puedes querer tener un fondo para tus deseos, no para tus necesidades, sino para lo que tú quieras. Puede que no sea un fondo grande en un comienzo y tal vez tengas que limitar tus deseos un poco. Pero a medida que tu imán de dinero atraiga más, el “fondo para deseos” podrá crecer también.

Cuando comiences, tu imán puede ser muy pequeño. Sólo continúa depositando allí el 10 por ciento. Pronto tendrás una suma considerable. En ese momento comienza a atraer con más rapidez y tus otros fondos, tu fondo de deseos, tu fondo para alimentos, tu fondo para diversión, tu fondo para el auto, tu fondo para vestimenta y demás, comenzarán a crecer muy rápidamente, probablemente continuarán incrementándose más de lo que creíste posible. Mientras tanto, el imán de dinero también continuará creciendo, y podrás observar y pensar: “¡Ay! mira todo ese dinero”. No se trata de conciencia de codicia, porque no estás tratando de llevarte el dinero contigo, pero mientras permanezcas aquí, no tendrás la presión del medio ambiente.

Si eres un ama de casa que no trabaja fuera de la casa, puedes comenzar un imán de dinero con lo que has separado para los artículos del hogar, con el dinero que empleas para cuidar de la casa. Ese es tu “sueldo”, y pones un diez por ciento de esto en tu imán de dinero. Tu esposo tal vez te diga: “Querida, el diez por ciento de todo mi sueldo será el imán de dinero”; entonces, el dinero que ibas a tomar de la casa puede ir para los gastos y no al imán de dinero. Pero si él no lo hace, toma el diez por ciento de lo que te da y comienza así tu imán de dinero.

Necesitas tener un acuerdo con tu compañero referente a cómo van a manejar el asunto. Si ambos, el marido y la esposa, trabajan, pueden crear un imán de dinero conjunto. Ambos pueden juntar su dinero y decir: “Esto es más que lo mío”. El subconsciente de él dirá: “Esto es mío”; y el de ella: “Esto es mío”, y juntos estarán construyendo.

Después de que hayas puesto tu dinero en el imán de dinero, sácalo periódicamente y cuéntalo. Muchas personas duermen con él debajo del colchón, en sus almohadas, cerca de ellos. ¿Sabes por qué algunas personas coleccionan monedas? ¿Sabes lo que hacen siempre con su colección? Están siempre mirándola y admirando la belleza de las monedas. Pueden decir, “Tengo una realmente rara. Es brillante, ha estado en circulación, no circula y mira la fecha que tiene. Cometieron un error en ésta”. Este tipo de atención, este enfoque, les trae más monedas.

¿Qué haces cuando juntas diez mil dólares en tu imán de dinero? Esos diez mil dólares atraerán más dinero del que atraen mil dólares. ¿Qué sucede si necesitas ese dinero en otra parte de tu vida? NO vas a necesitarlo, porque el imán de dinero traerá más dinero hacia ti. Todo lo que tienes que hacer es continuar dejando ahí el diez por ciento, utilizando el noventa restante en otras cosas.

Aquí hay una trampa. Podrías pensar: “Con todo ese dinero voy a cargarme de responsabilidades. Compraré una casa aquí y otra en la playa y otra en las montañas. Y esto significa que voy a tener tres techos diferentes, tres instalaciones de plomería, tres cuentas de gas, etc. ¿En verdad quiero eso?”, El dinero no está ahí para que se convierta en una carga. Está para que puedas obtener lo que realmente necesitas. Una clave es mantener tus necesidades aquí en el presente.

Mucha gente desea cosas fantásticas: el mejor vestuario, alimentos, autos, casas y demás. Puedes comer la mejor comida y acabar con gota o problemas en el estómago o comer solo para satisfacer tu necesidad (nutrición). Puedes vivir en una casa que llena las necesidades de lo que estás logrando. Cualquier cosa de más que obtengas es un regalo y tal vez deberías estar agradecido profundamente por ello. Una forma de estar profundamente agradecido puede ser compartir esta conciencia de creación con otras personas, para ayudarlas en su elevación.

No puedes entrar en esta conciencia diciendo: “Está bien, estoy en la ruina y voy a magnetizarme para que me lleguen cientos de dólares. Los necesito mañana sábado. Esto va a ser interesante, sólo voy a ver qué pasa”. No sucede nada, y dices: “No creí que funcionara”. Eso es cierto. No hay necesidad de crearte expectativas cuando algo posiblemente no sucederá. Puede suceder a través del imán de dinero.

A medida que obtienes más dinero, si no tienes cuidado, puede llegar el temor de perderlo, y es difícil trabajar con ese temor. Si el dinero es tuyo, no lo perderás, y si no es tuyo, se va a ir de una forma u otra; así que en realidad no hay necesidad de temer. Por supuesto, es una buena idea mantener tu imán de dinero en un lugar seguro, y si te hace sentir mejor, repártelo y colócalo en diferentes lugares de tu casa. Lo importante es tener cuidado de no instituir un patrón de temor. Si lo haces, no estás trabajando con el dinero cómo un medio espiritualizado de intercambio (utilizado para la elevación); sino que puedes estar en un estado de conciencia de acaparamiento. Nadie se lleva un dinero “espiritualizado”. Sencillamente no puede llevárselo. Es tuyo.

Un imán de dinero es para que lo reconozcas y le tomes gusto en su carácter físico. También puedes invertirlo en algo como una finca, donde puedas caminar sobre la propiedad y saber que es tuya. Esto es diferente de colocarlo en el banco. Con la propiedad, estás allí de manera física y puedes decir: “Este lote de 10.000 dólares es mío”. Comenzará a atraer más de lo mismo. Si compras una casa o un terreno para construir, estás ahí y sabes “Esto es mío para hacer mi trabajo”; pero si compras un bote para pasear, tienes que pensar ¿Es esto útil para hacer mi trabajo?”. Si no lo es, utiliza tu “fondo de diversión” para comprar tu bote, pero no uses tu imán de dinero.

No pongas todo tu imán de dinero en un solo lugar. Invierte en algo así como un fondo mutuo, bonos, o cuentas de ahorros. No soy un asesor de inversiones, así que no tomes este consejo desde ese punto de vista. Mi énfasis está en que si obtienes dividendos provenientes de éstos, coloques el diez por ciento de ellos en tu imán. No sugiero “jugar” a la bolsa de valores con los fondos del imán de dinero porque eso conlleva un elemento de azar; pero, si fuera necesario invertir en un fondo mutuo razonablemente seguro y de bajo riesgo, ese puede ser un uso apropiado para los fondos de imán de dinero. Si haces esto, recuerda mantener los certificados de cualquier inversión a mano, en donde puedas tocarlos y verificarlos físicamente.

La mayoría de las personas ricas tienen una caja fuerte en sus casas, y mantienen allí las joyas, los certificados de acciones, los bonos y el dinero. Piensa en esto por unos pocos minutos, y sabrás que todo eso tiene sentido. Ellos son lo suficientemente listos como para saber que los ladrones también tienen una conciencia de dinero. La película Ladrón sin destino plantea que se necesita un ladrón para atrapar a otro ladrón. Si colocas ahí el dinero, una persona sin escrúpulos con conciencia de dinero, también puede sintonizarse con él. Un ladrón experto en esto puede entrar directamente, tomarlo, marcharse y dejar todo lo demás en su sitio. Alguien puede decir “que hubo un cómplice”. Ciertamente que sí. La conciencia interna estaba ahí. Algunos que se preocupan por este asunto toman una caja de seguridad en un banco y la visitan frecuentemente, no sólo para guardar joyas, certificados y dinero sino, en el fondo, para poder contar lo que tienen.

Puedes invertir dinero en tu imán de dinero mientras lo mantengas a tu alcance, cerca de ti. También necesitas mirar las razones por las cuales estás invirtiendo en esas áreas. ¿Estás haciéndolo por temor a que alguien lo robe, lo cual podría ser una motivación de la conciencia de pobreza, o para multiplicarlo, lo cual refleja la percepción del dinero como un medio espiritual de intercambio? Por ejemplo, compras un terreno, caminas en él y sabes que tienes el potencial para aumentar su valor. Hay muchas maneras de manejarlo, si lo haces por temor, puedes perder. Es más difícil trabajar con la Divinidad con patrones de temor. Si creas temor, aquello que temes podrá llegarte. Pones en movimiento los patrones y dices: “No funcionó”, Y nosotros decimos: “Funcionó muy bien, pero no como lo deseabas”.

Si inviertes tu imán de dinero por temor, te resultaría realmente más valioso guardar el dinero, en vez de invertirlo, porque ése es tu imán. Mucha gente ha acumulado gran cantidad de dinero y ha invertido en una vivienda o en un negocio y luego quiebra porque gastó su imán. Algunos inversionistas te dirán que mantengas unos treinta mil dólares en reserva, si vas a entrar en negocios. Piensan que el dinero está ahí en caso de que te vaya mal. Tal vez al mismo tiempo es tu imán. Si comprendes esto, vas a encontrar puertas abiertas rápidamente y no tendrás que actuar como un avaro. Usarás tu sentido común al emplear estas fuerzas para atraer riqueza hacia ti. Una cosa agradable al respecto es que nadie podrá escalar solo la cima financiera; vas a llevar contigo por lo menos a media docena de personas, porque ésa es también la ley de la atracción espiritual.

La conciencia de mucha gente, cuando se inicia en un trabajo espiritual o metafísico, es la de utilizar la energía espiritual para obtener dinero, más que para crecer espiritualmente. Cuando creces espiritualmente, sin embargo, aprendes cómo manejar el dinero a través de una conciencia espiritual, y puedes llegar a ser tan rico que casi no lo podrás creer. Una vez que sepas cómo manejarlo, una vez que te encamines en el Espíritu y adquieras dinero espiritualmente, no podrán quitártelo.

Puede ser difícil ser espiritual cuando estás preocupado por alimentar y calzar a tus hijos. Es duro, porque estás preocupado e interesado en solucionar lo material; estás encerrándote en lo físico. Mientras tengas una cuenta que no puedas pagar, una sola, ésa es la que probablemente te va a mantener preocupado. Podrían embargarte el sueldo o perseguirte. Esa es una cuenta que te atemoriza y cuando te atemorizas por ella, te controla. Cuando estás controlado, es más difícil hacer tu trabajo espiritual. Tienes que estar libre para poder recibir tus regalos espirituales y esto quiere decir estar sin apegos, sin deseos. Tienes el dinero allí para utilizarlo cuando sea apropiado. Si no necesitas del dinero, eres libre.

Cuando aprendemos a manejar el dinero de esta manera, estamos de verdad, en un sentido más amplio, aprendiendo a enfocar nuestra atención en atraer el dinero hacia nosotros. Parece que los seres humanos tenemos una inclinación a acumular dinero y cuando hemos aprendido a hacerlo, podemos entonces enfocar nuestra atención en otras cosas para darles existencia. El dinero es como una zona de práctica.

De lo que estamos hablando es de la idea de precipitación. El imán de dinero te traerá dinero. Más ahí también puedes aprender a precipitar en tu ser aquellas cualidades que pueden realzar tu vida. El imán de dinero es como el levantamiento de pesas: te pone en forma para alcanzar cosas mayores y trabajar en los niveles más altos. Es un proceso de entrenar la mente, entrenar la conciencia, aprender a colocar los deseos y las emociones donde las quieres. Es sintonizarte con esas cualidades que deseas, y manifestarlas. Entonces descubres que eres capaz de sintonizarte con una frecuencia aún más alta que la frecuencia del imán de dinero. Te sintonizarás a la gracia divina y manifestarás todo cuanto necesites. Aprenderás a precipitar tu felicidad y tu alegría, porque te sintonizarás con ellas a través de tu propia alegría interior.

Baruch Bashan.

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2 Comments

¡¡¡ GRACIAS, G R A C I A S, GRACIAS MIL !!!

GRATITUD ABSOLUTA!! Hace tiempo había pedido internamente al Viajero que me llegara la información de JR acerca de cómo crear mi imán del dinero. BARUCH BASHAN