Me gustaría extender las bendiciones que pueda a quienes se adentran en el mundo, porque van a necesitar cada una de ellas. Me gustaría bendecirlos con talentos, habilidades, fortaleza y fuerza. Pero a quienes recorren el camino interior, les ofrecería la bendición de la perseverancia. – John-Roger
Este artículo de John-Roger fue publicado por primera vez en el Periódico del Movimiento en mayo de 1985.
Hay una sola conciencia aquí, y es la conciencia de Dios manifestándose como gozo. Cuando sintonizas con ese gozo, sintonizas con el amor y entonces has sintonizado con la conciencia espiritual. Se la ha llamado Alma o Espíritu. Podrías llamarla el “Dios de tu corazón”. Nosotros la llamamos vida. Solo hay una acción aquí, y es tu movimiento individual de la conciencia espiritual de un punto a otro dentro de ti. La vida, en su sentido más elevado, es conciencia.
Podemos sentir el Espíritu a través del amor.
Podemos oír el Espíritu a través de la risa y la alegría. Hay muchos caminos que se han dispuesto en el planeta para que los sigamos. Encuentra el camino que funcione para ti y transítalo de esa manera. Entonces descubrirás que estás entrando en un estado de conciencia y que esta conciencia trae una forma de iluminación. A medida que comienzas a sostener la energía del Espíritu, ganarás mayor conocimiento del amor que este trae.
Cada persona en el planeta posee llaves hacia la conciencia espiritual. Al seguir los preceptos espirituales, fortaleces tu Luz interior. Los preceptos son muy simples, aunque no necesariamente fáciles de adoptar. La aceptación es la primera ley del Espíritu. Si vas a seguir un camino espiritual, puede que tengas que soltar tus actitudes negativas y aceptar a los demás tal como son, como miembros de la familia de Dios. Para otros, puede ser un proceso de aceptar que tú también eres miembro de la familia de Dios.
No estamos aquí para convertirnos en mendigos. Estamos aquí para convertirnos en realizadores. Nos convertimos en aquello que experimenta y en aquello que es experimentado; en aquello que crea y en aquello que recoge los frutos. Esa es la naturaleza de la conciencia espiritual.
¿Cómo obtenemos esto? Por convicción, la convicción de que existe. ¿Cómo obtenemos convicción? Por una creencia. ¿Cómo obtenemos una creencia? Por fe. ¿Cómo obtenemos fe? Por esperanza. ¿Cómo obtenemos esperanza? Por nuestro deseo de elevarnos por encima de la negatividad en la que estamos. Así, la negatividad puede ser el gran punto de partida desde el cual nos movemos.
Cuando nos expresamos en el mundo, estamos buscando conocimiento. Nadie, en una eternidad de vidas aquí, puede conocer todo lo que hay para conocer ahí fuera. Este conocimiento, este intelecto, es abrumador. La mente no puede comenzar a comprenderlo ni a contenerlo. Se fatiga porque es una cualidad mecanicista en nosotros. La forma más rápida de entrar en el Espíritu es volver la mirada hacia dentro y trabajar desde el conocimiento del Ser. Cada Alma, al despertar, llegará a este mismo camino de comprensión.
Me gustaría extender las bendiciones que pueda a quienes se adentran en el mundo, porque van a necesitar cada una de ellas. Me gustaría bendecirlos con talentos, habilidades, fortaleza y fuerza. Pero a quienes recorren el camino interior, les ofrecería la bendición de la perseverancia. Porque quienes mantienen la ley espiritual hasta el final, quienes perseveran en todo, recibirán el don más preciado del Espíritu: la vida eterna a través de la conciencia eterna de cada nivel de nuestra existencia.
Baruch Bashan,
John-Roger


