Tu Sabiduría Natural

By: John Morton, DCE

November 16th, 2018

Tu Sabiduría Natural

 

El Programa del Doctorado en Ciencia Espiritual (DCE) de PTS (Seminario Teológico y Escuela de Filosofía Paz), está diseñado esencialmente para relacionarte contigo mismo en términos amigables. Tienes que sentarte y confrontarte cara a cara contigo mismo. Si te encuentras en una situación que interpretas como difícil, ésa es tu decisión, ya que no está prevista para ser difícil. Está prevista de manera que te haga consciente en todas las formas y en todos los niveles de ti mismo. Por tanto, gran parte de lo que sucede es para liberarte de tus limitaciones: los puntos de referencia que no funcionan para ti, las cosas que hayas creado y que ya no te sirven ni te ayudan para darte cuenta de que: “¡Ah! Ya no tengo que hacer eso. Puedo dejarlo ir. Se aclaró, así que vamos a lo siguiente”.

Mientras haces esto, puede ser que tengas resistencia a confiar en ti mismo. Digamos que tuvieras un registro interno, algo así como una historia que conoces o examinas, y el mensaje es: “He hecho cosas para auto-engañarme, para meterme en problemas y para causarme dolor y perturbación”. Esto es parte de la historia de la humanidad, y es muy común. Por supuesto, hay variaciones individuales, pero si observas lo esencial, todos están haciendo alguna versión de lo mismo, por lo que se aplican los mismos principios acerca de confiar en ti mismo, sin importar quién seas.

Cuando te animo a confiar en ti mismo, estoy siendo específico y eso significa confiar en tu verdadero ser. No estoy hablando de confiar en tu falso ser o en tus ilusiones. Quizás parte de tu historia te diga: “Eso es lo que me mete en problemas. Estaba haciendo algo falso, siguiendo algo que realmente no era lo que parecía, estaba creando o creyendo o pretendiendo algo, y con ello logré meterme verdaderamente en problemas”. Puede que sea así, pero no tiene nada ver con confiar en ti mismo. Eso es poner tu confianza en algo que no se lo merece, así que cuando pones tu confianza en donde ella no pertenece, te toca experimentarlo. Eso es bueno. Básicamente te dice: “No pongas tu confianza en donde no debes. ¡Ah! A propósito, eso duele”. Es un recordatorio, un ángel en la entrada para recordarte, no hacer eso otra vez.

Así que, en términos de lo que significa la confianza, sólo digamos que en algún punto te das cuenta que lo que el Viajero está haciendo contigo, que lo que el MSIA está haciendo contigo, que lo que PTS está haciendo contigo, que lo que el DCE está haciendo contigo es darte como una dirección, una guía, como hacerte una invitación que funciona.

¿Eso significa que ya no tienes la responsabilidad de comprobar nada por ti mismo? No; tienes que mantener tus ojos abiertos y tienes la responsabilidad de no creer, de modo que llegues a ello con honestidad. Y lo que me gusta de este enfoque es que es como si fuera un libro abierto, un caso abierto, que te permite comprobarlo. Está diseñado para que tú decidas a partir de tu experiencia directa.

Y, en algún momento, puedes aplicar lo que se llama la ley de presunción, que significa que -basado en lo que consideras tu sabiduría natural- haces un acto de fe. Algunas personas podrían decir: “Estás llevándolo demasiado lejos, y no tiene sentido hacerlo”. Si te estás basando en una hipótesis que no tiene ninguna conexión dentro de ti, entonces yo diría que tienen razón. En consecuencia, si no surge de tu experiencia, si sólo lo estás creando a partir de la nada, o si estas comparándote con alguien y tomas su experiencia como si fuese tuya, es probable que no se trate de tu sabiduría natural.

Pero, tú podrías determinar que tu sabiduría innata y tu sabiduría natural te lo han revelado y que esta experiencia puede trascender aquello que comprendiste emocional o mentalmente. En ese caso, si observaste, tendrías que decir: “Eso realmente no es producto de mi mente. Yo verdaderamente no recuerdo nada ni tengo memoria de eso. No es algo que yo simplemente esté sintiendo. Se trata de un saber. Es una verdad que se me está revelando y en esta revelación tengo la experiencia de ella”. Eso funciona, eso es conexión.

Puede que no recuerdes haberlo hecho o que te haya sucedido a nivel personal. Está bien, porque no es allí donde ocurre. Sucedió y se está produciendo al nivel del Alma. Por lo tanto, tienes esa experiencia y la reconoces por la fe y la confianza, y dejas de lado la mente que te dice: “No sé de qué estás hablando. ¿De dónde sacaste esa información?”. La mente puede cuestionar y entrar en dudas, y los sentimientos lo respaldan diciendo: “Estoy preocupado. Tengo miedo.”

¿De dónde proviene todo eso? Podrías decir: “Bueno, tuve una experiencia en que me engañé a mí mismo y me metí en problemas”. Sí, pero eso sucedió cuando perdiste el rumbo persiguiendo falsas ideas y en realidad no te diste cuenta que estabas haciendo eso, pero decidiste creerlo o permitiste que te convencieran de ello. Eso es diferente. Así es como te das cuenta si tu discernimiento está funcionando.

¿Tienes fe? ¿Tienes confianza? La confianza y la fe están en tu interior. A algunas personas les cuesta mucho trabajo incluso verlo, porque su realidad les dice: “No soy confiable y no quiero perder el tiempo pensando en algo hipotético. Tengo que buscar la verdad en otra persona. Confío en los demás más de lo que confío en mí mismo”. Eso es muy difícil y, de alguna manera, lo que necesitas es renovar la confianza en ti mismo.

Esa confianza es muy valiosa; es tu integridad. Por eso, una vez que la alcances, sería muy sabio no volverla a perder con falsedades o auto-engaño, traicionándote a ti mismo. Hacer eso, es en cierta forma letal y trae consecuencias muy graves, de modo que, una vez que vuelvas a encontrar tu verdad, que es nuestro tesoro más preciado, es importante cuidar de ella y no perderla de alguna manera irresponsable, como permitir que otra persona sea quien dictamine tus principios.

Esto puede sonar extraño, y tal vez digas: “Espera un minuto. Estás diciendo que necesito encontrar la verdad por mí mismo, pero entonces serías un maestro o un guía”. Sí, pero escucha atentamente las enseñanzas y las guías. Te muestran algo que puedes examinar y comprobar por ti mismo. Esto es posible porque tienes la capacidad de examinar, de ver y así tener tu propia experiencia.

Entonces podrías concluir: “No; yo no veo eso”. Si no lo ves, entonces tienes la responsabilidad de no regirte por eso, tienes el compromiso de verificarlo. Confío en este proceso, así que si dices: “No estoy listo para esto”, te respondo: “Está bien”, o “¿Te gustaría hacer lo que fuera necesario para que encuentres tu propia respuesta?”.

Si dices: “No; no me quiero molestar”, eso está bien. No hay un principio aquí que nos diga que tenemos que convencerte de esto o perderemos nuestro puesto ante Dios. Ésa no es mi posición.

Lo que me encanta es que estamos trabajando con lo que llamamos la totalidad o el Espíritu Santo y eso es el que hace la conversión. Eso es lo que te transmite la revelación. Eso revela. Y si no se te revela a ti, yo me doy por satisfecho. No es que yo haya hecho un pésimo trabajo al revelar, al mostrar, al reflejar. Quizás sí, pero hice lo mejor que pude. Y no me corresponde hacerte ver la verdad desde afuera. Es tarea tuya buscarlo adentro, por ti.

En la clase del DCE quizás comprendas que tienes una oportunidad para reconectar y fortalecer la confianza en ti mismo. No veo que te lo estés perdiendo o que estés realmente desorientado. Estás aquí. Estás yendo a tu propio ritmo. Estás haciendo progresos. Estás participando en el programa que es la cúspide de nuestras enseñanzas. ¿Qué significa eso? Eso significa que no sabemos cómo ofrecer estas enseñanzas a un nivel más alto que éste, por lo tanto ésta es la mejor manera de hacerlo que conocemos.

Hacer esto requiere de mucho esfuerzo de parte tuya. Tal vez, para algunas personas sea algo suave, realmente fácil, y que no tenga que hacer ningún esfuerzo. No lo he visto manifestarse de esa manera, pero estoy dispuesto a dejar abierta esa posibilidad, de que haya alguien así. E incluso, si dijeras que entraste y saliste como si nada del DCE, me pregunto de dónde sacaste ese pase liberado, y también respondería que lo sacaste a través del Espíritu.

Cuando vengo a compartir en la clase del DCE, simplemente entro con el Espíritu al lugar que ha sido preparado y a donde se me ha invitado. Y salgo por ese mismo lugar. Podrías verlo y decir: “Pero yo tengo que permanecer aquí todo el fin de semana. Tú te vas en un par de horas. Es difícil manejarlo”. Te aliento a que tengas la experiencia que se te acaba de presentar. Podrías ponerte contento de que sea a nivel de jardín de infantes, porque a mí personalmente me siguen gustando las galletitas con leche. Así es como llegué.

Baruch Bashan.

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1 Comment

Gracias por estos mensajes tan alentadores y llenos de amor y luz.. Sentirme libre y dejar ir aquello que no es necesario en mi vida ha sido mi búsqueda constante y en el MISIA encontré la forma,a de ser libre y dejar ir. Esta lectura me afirma la confianza que tengo en mi y lo he aprendido a través del tiempo y la experiencia obtenida en el misia. Eso es parte del Trascender en el espíritu. Con Amor y luz. para el bien mayor y los mas altos fines de todos los involucrados.