Todos estamos conectados a la misma fuerza vital, y todos la manifestamos de manera diferente. Viva la diferencia. Si todos fuéramos iguales, la vida sería terriblemente aburrida. Y, sin embargo, en el sentido más elevado, todos somos iguales, porque todos somos manifestaciones de la fuerza vital Única. – John-Roger
Este artículo de John-Roger se publicó originalmente en el Movement Newspaper, en julio de 1979.
Todos estamos conectados a la misma fuerza vital, y todos la manifestamos de manera diferente. Viva la diferencia. Si todos fuéramos iguales, la vida sería terriblemente aburrida. Y, sin embargo, en el sentido más elevado, todos somos iguales, porque todos somos manifestaciones de la fuerza vital Única.
La fuerza vital procede del Espíritu, del reino del Alma y de la energía positiva que es del Alma. Luego, en un sentido menor, nuestra fuerza vital procede del cuerpo físico, las emociones, la mente, la imaginación y el inconsciente. Y muchas veces, como habitamos en la tierra física, que forma parte de los reinos negativos, la fuerza vital parecerá venir de estos niveles inferiores.
Como ser espiritual que vive aquí en la tierra, tu tarea es distinguir entre la fuerza vital espiritual y sus manifestaciones en estos niveles inferiores. Tu tarea es darte cuenta de que, cuando alguien te golpea en el brazo, no está golpeando la fuerza vital que hay en ti; está golpeando tu brazo. Son dos cosas diferentes. Descubres que tus emociones no son tu fuerza vital… las emociones suben y bajan, se alteran, se asustan, se sienten inseguras y todo eso. Pero eso no es la fuerza vital. Llegas a saber que la mente maquina, planea, duda y se confunde, y eso no es la fuerza vital. Sabes que tu cuerpo juega a muchos juegos, ve otros cuerpos y se interesa por una expresión y una relación sexual… y sabes que eso no es tu fuerza vital. Eso no eres tú de verdad.
Vienes de muchos centros y experimentas muchas energías, que a veces se disfrazan de fuerza vital. Y puedes actuar desde varios centros a la vez; el foco de la energía también puede pasar de un centro a otro. Y si puedes expresarte desde más de uno al mismo tiempo, o si pueden desplazarse y cambiar, debes saber que ninguno de ellos es la fuerza vital que hay en ti. Y cuando buscas lo que cada centro tiene en común con todos los demás, la respuesta es el Espíritu. Ese es el «algo más» que impregna todos los demás niveles, y esa es tu fuerza vital. Es el Espíritu. Es tu creatividad divina. Es lo más sutil que hay en ti y es lo más real.
En mi trabajo contigo, te traigo una experiencia de la fuerza vital que hay en ti. Traigo una fuerza de Luz a tu conciencia y, con ella, despierto la fuerza vital que hay en ti, que reconoce al Espíritu y responde a él. Ese es el «impulso» que tantas veces sientes cuando estás en contacto con las enseñanzas del Viajero. Ese es el nivel al que enseño. Sientes que la fuerza vital se agita dentro de ti. No es necesariamente la agitación de la imaginación, la mente o las emociones, y por eso a veces te cuesta tanto explicar el Movimiento a tus amigos. No es un proceso del intelecto, de las emociones ni del cuerpo físico. Es una agitación del Alma dentro de ti, que reconoce al Espíritu en las enseñanzas y responde con alegría.
¿Cómo te ayudo a despertar al Espíritu que hay en ti, a tu propia fuerza vital? Lo haré como pueda. Una de las maneras en que te despierto a tu propia fuerza vital es ayudarte a pasar más allá de las ilusiones de los niveles inferiores que nublan tu conciencia del Espíritu. A veces te has quedado atrapado en la ilusión de que tu felicidad depende del comportamiento de otra persona, y entonces usaré mi comportamiento para romperte esa cristalización. Si buscas mi aprobación, puede que te la niegue, para que puedas darte cuenta de que tu fuerza vital sigue adelante, te dé yo mi aprobación o no. A veces ignoro a las personas, y sé que eso casi puede destruirlas. Pero la palabra «casi» es la clave, porque mi falta de atención no las destruye, y tengo la capacidad de hacer sentir mi amor (incluso cuando por fuera parece que no me doy cuenta de ellas) para que despierten a su propio amor por sí mismas, y eso se convierte en su fortaleza.
Eres mucho más que tu mente o tus emociones. ¿Alguna vez has estado en una situación en la que has dicho: «Nunca voy a superar esto»? Seguro que sí. Y lo superaste. Esa fuerza vital, ese Espíritu interior, sigue adelante. Cuanto más rápido puedas atravesar las ilusiones que bloquean tu conciencia del Espíritu, más rápido te encontrarás viviendo en la alegría y en la libertad. Cuando vuelves una y otra vez a la verdad de una situación, verás que empieza a aclararse. Puede que te quedes atascado temporalmente en una situación, pero si sigues volviendo a la verdad de lo que es, encontrarás tu solución.
Hay ciertas dinámicas que he estado enseñando, y pueden ser pautas valiosas para ti. Si te encuentras experimentando confusión, duda, desesperación o emociones alteradas, tienes muchas claves que buscar. Puedes preguntarte: «¿Es este un momento de prueba? ¿Hay algo que deba aprender de esta situación?». Puedes mirar si es un viejo patrón que se repite, y puedes mirar si el «problema» viene de la mente, de las emociones, de la imaginación o del inconsciente. Y si es un patrón que se repite, puedes buscar las lecciones que hay que aprender en él. Puedes preguntarte si es la ley de reversibilidad que vuelve a ti… y, si lo es, sabes que simplemente puedes mantenerte firme y se levantará a su debido tiempo. Puedes evaluar cómo estás manejando esta situación en comparación con cómo la habrías manejado hace un año, dos o cinco. A veces esa es una manera estupenda de ver tu propio progreso. E incluso si una situación es difícil, si puedes ver tu propio crecimiento, puede que te sientas muy bien al respecto.
A veces estarás metido en un patrón y empezarás a darte cuenta de que no es un patrón positivo para ti. Lo mirarás, lo evaluarás, y la respuesta a la que llegarás es que simplemente era «tiempo de hacer el tonto». Puede que no parezca tener mucho significado cósmico, pero puede ser muy acertado. Y si eso es lo que es, llámalo así y sé honesto al respecto. Reconoce que parte de la expresión de tu vida puede no tener ningún significado espiritual ni un gran sentido cósmico. Simplemente será «tiempo de hacer el tonto». Y está bien… eso es parte de la fuerza vital expresándose en este nivel.
La fuerza vital, sin embargo, es ética y no dañará ni herirá a otra fuerza vital. Así que si estás implicado en algo dañino, eso no es la fuerza vital, el Espíritu interior, expresándose. Si hieres a alguien, no es tu fuerza vital la que lo hace; puede que sea un recuerdo kármico que sale a la luz para ser despejado.
Hay elementos de la personalidad que quedarán atrapados en los aspectos negativos de la vida, y esos te dan puntos de referencia para tu propio crecimiento y progresión. Son las señales de tu mundo físico y material. A veces la gente me pide que les diga cómo les va. Si tienes esa pregunta, puedo darte la fórmula para responderla tú mismo. Espiritualmente, siempre te va bien. Y físicamente, si quieres saber cómo te va, presta atención a ti mismo y a tu vida. Tienes tus propios puntos de referencia físicos y no necesitas que nadie te lo diga. Siempre sabes cómo te va. Puede que no sepas cómo te va a largo plazo, pero si te preguntas qué tal ha ido tu día hoy, tendrás una respuesta. Sabes si ha estado bien, genial, fatal, feliz, etc. Siempre lo sabes. Si descubres que te metes en los mismos líos semana tras semana tras semana tras año, ese es tu punto de referencia. Estás atascado en un patrón negativo, y podrías plantearte usar tu fuerza vital para salir de la rutina.
Cuando trabajas con el Viajero Místico, él pone energía contigo desde los reinos superiores de Luz, desde los reinos del Espíritu puro, desde la fuerza vital a la que estás conectado. Ese impulso de energía espiritual puede conectarte con tu fuerza vital de una manera más consciente y concreta, y puede hacer que empiecen a ocurrir todo tipo de cambios en tu vida. Pones tu trabajo en la Luz y de repente estás expresando tu fuerza vital a través de ese trabajo, y pueden empezar a producirse todo tipo de cambios asombrosos. Pones tu relación en la Luz, y eso abre el camino para traer energías espirituales a esa relación, y de repente te encuentras capaz de dar y recibir mucho más amor del que nunca habías sido consciente.
Cuando conectas con tu fuerza vital, te encuentras fluyendo con tu plan de vida y te encuentras saliendo de las situaciones adecuadas y entrando en ellas. Y no solo eso, sino que te encuentras en sintonía con la fuerza vital de las otras personas con las que entras en contacto, de modo que trabajas en armonía con ellas en lugar de en conflicto. Si tienes una diferencia de opinión con alguien, podrás hablar de esa diferencia con amor. Cuando rompes la fuerza vital de otra persona, rompes parte de tu propia fuerza vital, porque a ese nivel todos estamos conectados a la única fuerza vital y no hay separación.
Cuando fluyes desde el centro de tu fuerza vital hacia el mundo, verás que pasas de largo la codicia, la lujuria, la avaricia y todos los aspectos negativos de la personalidad del ego; y te encontrarás amándote a ti mismo y a todos los que te rodean. El amor es la dinamo de tu fuerza vital… es la fuente de poder. Y te amo porque tú también eres amor, porque eres vida, porque eres.
Que Dios os bendiga a todos.
Baruch Bashan.







