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Nuevo Amanecer

Los Tonos Sagrados

Por John-Roger


En la Biblia está escrito que Dios pronunció el Verbo y se hizo la Luz, y la Biblia también nos indica que el Verbo se hizo carne. Esa primera Palabra que se manifestó en la creación fue el nombre de Dios.

Cuando se pronuncia el nombre de Dios, esto envía corrientes de energía que producen cambios en la estructura de los electrones. Cambia la creación. La esencia espiritual se condensa y se materializa. Por ello, esta palabra o sonido es una fuerza muy poderosa, y también puede ser una fuerza muy sutil.

Un mantra es un sonido específico o un tono que al ser pronunciado o cantado, puede invocar una esencia espiritual. Un mantra puede pronunciarse en voz alta o internamente. Muchas veces, las personas me ven sentado en silencio y podrían pensar que estoy dormido o descansando, pero no, estoy cantando el nombre de Dios, elevando la frecuencia de mi cuerpo.

Esto es distinto a elevarse fuera del cuerpo y estar en la unidad espiritual, que es comparativamente fácil. Para elevar de hecho la frecuencia del cuerpo físico, tienes que incorporar un elemento de elevación dentro de ti.

Al repetir los tonos puros y sagrados en tu interior, te conviertes en la palabra, en esa frecuencia. Cuando te conviertes en eso, te has elevado a ti mismo hacia otra dimensión. Muchos grupos usan mantras como una forma de meditación. Los mantras o tonos son sonidos que se originan en varias dimensiones y planos de existencia.

Algunos se originan en lo que llamamos niveles inferiores: el astral, el causal, el mental y el etérico. Cuando los entonas, cada uno de ellos te eleva hasta el nivel donde se origina. La mayoría de los tonos que yo enseño se originan en los reinos puros de la Luz, en el Alma y por sobre ella. Cuando se entonan, ellos invocan la esencia de la pureza perfecta, de aquello que no tiene mácula, que no tiene pecado y que es puro en todo sentido.

Al cantar los tonos sagrados, incorporas la esencia de la pureza en ti, y esa pureza comienza a reemplazar la negatividad que normalmente se alberga adentro.

Estos tonos son inmensamente poderosos. A medida que los entones, ocurrirán cambios en tu conciencia. Si en serio quieres convertir al Espíritu en una realidad que opere en tu vida, te sugiero que los entones de quince a treinta minutos al día. La práctica regular de esto puede producir cambios notables.

Al cantar estos tonos, pueden ocurrir diversas cosas. Todas las personas tienen experiencias diferentes. Explicaré algunas de las cosas que han experimentado las personas para que te suenen más familiares si te suceden. Puede que tú tengas experiencias similares, pero no precisamente las mismas que yo menciono.

O puede que tus experiencias sean completamente distintas. Es importante que recuerdes que si no experimentas lo que yo describo, eso no significa que los tonos no estén funcionando para ti. Cada persona es única e individual, por ende, la experiencia de cada persona con sus ejercicios espirituales también es única, ya que los ejercicios espirituales reflejan tu propia realidad. Tu experiencia es tuya solamente y totalmente válida para ti. No trates de hacer que las experiencias que describo te ocurran a ti.

Sólo utiliza lo que yo te diga de punto de referencia. Podría parecerte que nada te sucede con estas meditaciones. Es importante saber eso para que no te hagas expectativas y no sientas que fallaste o te sientas decepcionado posteriormente. Estos tonos son de los reinos invisibles del Espíritu y funcionan para ti a nivel espiritual. Puede que simplemente no tengas la capacidad de reconocer lo que está sucediendo en los niveles superiores aún, pero eso no significa que no esté sucediendo nada.

Cuando practicas estas meditaciones, te sintonizas con los reinos superiores y estás construyendo un puente de conciencia entre los lugares superiores y el mundo físico. Con la práctica te irás familiarizando más con tus propios reinos internos y con los reinos externos del Espíritu. Entonces, comenzarás a aplicar de vuelta esa conciencia en este mundo, si es para tu mayor bien.

Lo importante en todo esto es tu intención de comprobar estas meditaciones haciéndolas lo mejor que puedas y monitorear tu experiencia. Luego, observar. Date el tiempo suficiente como para que puedas trabajar con ellas. Ten paciencia. Dedícate con devoción a tu propia elevación y a tu desarrollo.

Hay tres formas Maestras que trabajan con estos tonos y pueden manifestarse de dos maneras: puedes oír el tono, el sonido de Dios independientemente de tu propio cántico, o puedes ver la forma de Luz de la fuerza Maestra que está trabajando contigo. Puedes ver la forma como un punto de Luz verde, azul o dorado. Si ves el color violeta, puedes estar viendo la energía de la Conciencia del Viajero Místico que no tiene forma y va más allá de las formas Maestras que trabajan con los tonos.

La Luz puede aparecer a una distancia entre treinta y cuarenta centímetros de tus ojos. Podrías ver una cara dentro de esa Luz, aunque no es lo usual. Al mover tu conciencia hacia afuera, hacia la Luz, puedes exteriorizar la conciencia, y si esto pasa, escucharás un pop o un chasquido al quedar libre de tu cuerpo. No dejes que eso te sobresalte ni te atemorice. Sólo sigue adelante.

Puedes sentir que te elevas en conciencia. El área del tercer ojo o el chakra de la coronilla en la parte superior de la cabeza puede hormiguear o palpitar, lo que puede significar que te estás exteriorizando de esos niveles de tu cuerpo. Podrías sentir tensión en tu cabeza o en tus ojos. La visión puede que se te nuble un poco y tal vez te sientas algo mareado. Todas éstas son posibilidades y te las describo para que no te distraigan.

Cuando termines de hacer el ejercicio, puedes entonar el sonido “i” un par de veces como se describe en el Capítulo 1. También puedes beber unos sorbos de agua y cruzar tus pies o piernas para anclarte y alinearte nuevamente, quedando listo para funcionar en este mundo físico.

Debido a que estos tonos se originan en los reinos más elevados de la Luz, tienden a jalar tu conciencia hacia arriba. Es importante que no uses estos tonos cuando estés conduciendo un vehículo o trabajando cerca de maquinaria. No deben ser realizados jamás cuando necesitas estar totalmente presente y enfocado.

HU (pronunciado jiú en español) El “HU” refleja un nombre antiguo del Dios Supremo. Invoca la pureza de ese Dios perfecto y puede ser entonado de diversas maneras. Una es separarlo entre las letras “H” (eich, pronunciado en inglés) y “U” (iú, pronunciado en inglés), entonando un largo “eich” y cambiando luego a “iú”. Si estás entonando en voz alta, respira hondo y al soltar el aire, entona “eich…” “iu…”. Si estás cantando en silencio, cuando inspires, entona “eich” y al expulsar el aire, “iú”. Otra manera de hacerlo es pronunciar el “HU” como una sola sílaba (jiú, en español) y entonarlo cuando sueltas el aire.

Después de pedir la Luz para el bien mayor, una manera muy efectiva de trabajar con esto es inhalar hondo algunas veces antes de comenzar con el cántico. Inhalas y exhalas cinco veces, sintiendo cómo tu cuerpo se llena con la energía de la Luz en cada respiración, poniéndote en un estado de calma y conectándote con tu centro al respirar. Luego de las cinco respiraciones, comienza el cántico inhalando y entonando el “HU” al exhalar. Hazlo durante cinco respiraciones.

Luego, repite el proceso: cinco respiraciones sin el cántico y cinco con él. Repítelo una vez más, cantando en total quince veces el “HU”. Esto acumulará una energía muy grande. Después de haber hecho la serie de quince veces, te sugeriría esperar por lo menos unos quince minutos antes de empezar de nuevo, y probablemente no sea conveniente hacerlo más de dos veces al día.

Este tono puede cantarse en silencio como un cántico sin fin, casi en cualquier momento y en cualquier lugar, excepto cuando hagas algo que requiera de tu total atención, como cuando conduces un automóvil u operas una máquina. Realmente puede ser muy útil para centrarte y equilibrarte.

Recuerda anclarte diciendo el sonido “i”, bebiendo algunos sorbos de agua o estirándote un poco al finalizar el ejercicio.

  • ANI-HU (pronunciado anai-jiú en español)

El “ANI-HU” es una variante del cántico del “HU”. Si vas a cantarlo en voz alta, cántalo al exhalar; si lo vas a hacer en silencio, puedes cantas “ANI” (pronunciado anai) al inhalar y “HU” (pronunciado jiú) al exhalar. También puedes cantar el tono completo al exhalar. Puede que lo hagas de una forma un día y de otra al día siguiente.

Estos tonos te permiten flexibilidad en cuanto a su uso. Trabaja con ellos de la forma como mejor funcionen para ti. El cántico del “ANI-HU” también es una invocación a la pureza del Dios Supremo, pero tiene una dimensión agregada que aporta la cualidad de empatía con otros. Al cantar este tono, sentirás que la sensación de empatía se incrementa, por ello es muy hermoso cantarlo en grupo, como un sonido continuo y constante.

  • HOO (pronunciado jú en español)

El cántico del “HOO” es una frecuencia muy similar al “HU”, siendo una vibración ligeramente más baja que el “HU” o que el “ANI-HU”. Algunas personas se sienten más sintonizadas con uno y otras con el otro, y tambien se pueen usar indistintamente.

El “HOO” se canta como un tono de una sola sílaba y es usado en grupos como un tono continuo y constante. Mientras se canta, el enfoque y la concentración se ponen en el centro de la cabeza, por ello, las energías dispersas del cuerpo (sexual, física, emocional y mental) son elevadas y alcanzan un equilibrio mayor.

Este tono puede ser de mucha utilidad si te sientes disperso y quieres tener una sensación de mayor unidad y alineamiento interior. Si te tomas un par de minutos contigo mismo para pedir la Luz y en silencio cantas el “Hoo”, tal vez sientas que la sensación de estar disperso se disipa y es reemplazada por una sensación de paz interior. Para lograr los mejores resultados, conviene mantener el foco en el centro de la cabeza.

Puedes cantar estos tonos por períodos cortos al principio, e ir incrementando el tiempo a sesiones más prolongadas, tal como lo harías con los ejercicios físicos. Puedes comenzar con dos o tres minutos y aumentar hasta llegar a diez, a quince minutos, o más. Yo sugiero que con el tiempo llegues a hacer ejercicios espirituales dos horas al día. Mucha gente lo ve como un imposible, pensando que nunca podrían incluír dos horas más en su ya apretada agenda.

Los ejercicios espirituales tienden a restaurar tu energía en vez de agotarla. Debido al carácter energizante de estos ejercicios, es posible que empieces a necesitar dormir menos. Algunas personas se levantan más temprano por la mañana, hacen sus ejercicios espirituales y se sienten más descansadas y llenas de energía para las actividades del día, que si hubieran dormido.

Éste es un proceso individual. Ten paciencia y sé consistente, mientras descubres lo que funciona para ti.

Cómo hacer ejercicios espirituales es un proceso vivo, puede que lo que te funciona ahora cambie con el tiempo. Tal vez llegues a hacer una hora diaria de e.e.’s (ejercicios espirituales) al día y encuentres que eso funciona para ti tan bien que lo mantienes por un tiempo.

Luego, notas que no te sientes completo después de una hora o, de manera muy natural, simplemente permaneces haciéndolos más de una hora. Pon atención a la forma en que haces tus ejercicios espirituales, tanto en relación con la calidad como con la cantidad de los mismos. Mi sugerencia es que te relajes y que los hagas con devoción y amor, y con la intención de recibir el valor que es para tu bien mayor.

Recuerda anclarte diciendo el sonido “i”, bebiendo algunos sorbos de agua o estirándote un poco al finalizar el ejercicio.

Para aprender más sobre Tonos y la Corriente del Sonido haz click aquí.


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1 comentario en “Los Tonos Sagrados”

  1. EL VERBO NACIENTE ESTRUCTURANDO AL HOMBRE EN SER.

    Dr. Jaime Motta
    Médico Psicoanalísta
    Ontológico

    Lima, Perú.
    19.VI.2016

    El Verbo espiritual/divino tambien se presenta como palabra verdadera y sabia.

    Hablar todo su pensamiento es necesario para realizar la mayeutica eidológica, el nacimiento de los semas o significados que nos han de significar.

    Este es un núcleo de transformacion humana en Ontos o Ser y su ciencia la Ontología. Ocurrido esto en forma progresiva dia a dia, quedamos listos en posicion existencial, como Ser en vida, hasta el punto de ser el nuevo núcleo de la Vida.

    La Divinidad en la Vida, es el inicio de la evolucion Divina. Meta ultima del Ser Humano. Pero tambien el inicio del Existir, cuando el Ser… Es.

    ***

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