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Nuevo Amanecer

Invocar la Intención Espiritual

Te estás preparando para lo que puedes manejar espiritualmente al establecer la intención. El resultado de elegir una intención es que algo sucede. Es un punto de referencia, como una Estrella Polar que te da orientación  para seguir adelante. – John Morton

Este artículo está basado en un compartir de John Morton con la Clase de Maestría Año 1 de PTS  de Junio de 1998.

Cualquiera sean las intenciones que tengamos mental, física o emocional, encuentro excepciones en esos niveles. Pero cuando miro espiritualmente, no encuentro ninguna excepción. Nuestra intención espiritual no tiene excepciones.

Nuestras intenciones espirituales son siempre prácticas. No siempre es fácil y no siempre es popular. No siempre es algo que perdura en la forma en que la encontramos por primera vez o la que era hace cinco minutos. Cambia. La intención puede permanecer, pero cómo se expresa y se manifiesta cambia. Si estoy tratando de aferrarme a lo que era mi intención espiritual hace una hora, un día, una semana o un mes, ya no será necesariamente de esa forma.

Lo relaciono con ser probado. Entran cosas que de alguna manera me tientan a mover mi conciencia de una manera lejana o disonante de la intención. Ahí es donde está la prueba. Sería igual de fácil encerrarse en algún tipo de juicio y decidir: «Basado en cómo me relaciono con mi expresión de humanidad, no estoy en sintonia». Podemos permanecer resonantes, que es una palabra complementaria a disonante. Resonante sería mantenerse en armonía con la forma en que la intención está funcionando.

Me relaciono con la intención espiritual como una especie de «misión imposible». ¿Qué vamos a hacer? Todavía está allí como una misión, aunque en algún nivel no lo lograríamos. Si estás midiendo, no nos realizamos espiritualmente en este mundo. Algo se pierde en la traducción.

Una de las formas en que explicamos la Conciencia del Viajero es que es una conciencia que se está transformando. Cuando toma formas psíquico-materiales tiene que reducirse y condensarse en esa forma. Algo se pierde en el traslado y también hay algo que nunca se pierde en el traslado. Atraviesa como un hilo. Hay un hilo del espíritu que está presente aquí físicamente o no tendríamos esta discusión. El espíritu entra.

Cuando tenemos una intención, la miro como si fuera una toma de conciencia. La intención tiene lugar automáticamente. No tenemos que hacer nada. Realmente no hay nada que hacer. La conciencia se encargará de ello. Lo que pasa es que al darnos cuenta de nuestra intención espiritual, con solo poner nuestra conciencia en ello, algo sucede. Es aquello que es supremo, la “madre de todas las intenciones”.

Este es un mundo de muchos niveles. Es un mundo donde hay muchas cosas que convergen. Esa es la belleza y la gran ventaja de ello. Todos tenemos la oportunidad de trascender, de hacer un “trampolín”. Ese es el término que John-Roger usó a lo largo de los años. Este lugar es un trampolín hacia nuestra conciencia espiritual.

Si lo miras en términos de una experiencia realmente necesaria y necesitada, no hay forma de evitarlos. Requieres tener una experiencia para que te realices espiritualmente. Esa es una de esas declaraciones profundas. Esa es una verdad eterna y, ¿cómo me relaciono con ella? Al ser eterna, no es nueva. Es una de esas declaraciones que suena y sigue sonando. Cuando lo miras, dices: «Todavía está sonando». Luego, diez años más tarde, “sigue sonando”. Estamos aquí para tener cierto tipo de experiencia a la que nuestra alma despertará. Más allá de eso, hay elección.

Hay una gran y amplia diferencia entre lo que es verdaderamente necesario y lo que hacemos por elección. La elección es algo que embellecemos, de modo que nos permite tener variaciones sobre un tema. Como, ¿de cuántas maneras puedes hacer tu tostada? ¿Qué tal si la realidad fuera que cuando llegaste al mundo, “la tostada” estaba en tu lista? Tendrás tostadas. Vas por la vida y dices: «Oye, cuando tenía dieciocho meses, comí tostadas». Así es. Cumpliste ese requisito a los dieciocho meses, y has estado comiendo tostadas desde entonces. Considera que, si pasas del deseo a las obsesiones, ¡entonces estás frito!

A menudo nos hacemos cosas a nosotros mismos que no son necesarias. Las hacemos porque se nos permite establecer intenciones que no son necesarias. Las hacemos por nuestras elecciones, deseos, los tipos de pensamientos y emociones que sostenemos y la participación física que tenemos. Establecemos intenciones y olvidamos que hace mucho tiempo, la mayoría de lo que establecimos ya no es necesario. Se convirtió en un lujo, algo que no tenemos que hacer. Lo hacemos porque se nos brinda una gran cantidad de oportunidades más allá de lo necesario.

Una forma en que sabemos que tenemos una conciencia abundante es que se nos da mucho más de lo que necesitamos. Hay una gran oportunidad en cómo funciona la gracia. Si estuviéramos en un nivel de hacer siempre solo lo que necesitamos, sería como quedarnos quietos. Sería una existencia muy estática. No sería una de progresión. Sería como, “Eres un rayo. Tu lugar está justo aquí. Y allí permanecerás”.

Sería una existencia basada sólo en la necesidad. “Esto es lo que eres y en esto  permanecerás”. Pero no es así. Somos una existencia que crece y se transforma. Esa es la única forma en que realmente podemos medir eso y es una cualidad inconmensurable. Está en nuestro crecimiento y transformación espiritual. Eso es realmente donde tiene lugar a nivel del alma y ese es un nivel de conciencia.

Algunas personas tienen una actitud como, “No sé qué es mi alma. No me relaciono con eso. No soy consciente ni me doy cuenta de ello. Es una idea que me gusta, pero…” Una forma de relacionarte con tu alma es que es la parte de ti que es consciente. El alma es la parte de ti que está viva. Si puedes observar eso, estás contemplando tu alma. Tiene una conciencia que se da cuenta de tu mente, pensamientos, emociones, nivel fisico, así como también de cómo sientes y percibes las cosas. Es un circo con muchas pistas en marcha a la vez. Es multidimensional. Hay niveles de ella que se vuelven inconscientes. Sin embargo, tu alma aún está consciente.

¿Cómo sabríamos qué es el inconsciente si una parte de nosotros no es consciente? Algo tiene que ser consciente para saber sobre el inconsciente porque ¿cómo sabría sobre el inconsciente? ¿Ves cómo funciona? La mente comienza a alucinar cuando hace este viaje porque realmente no está equipada para hacerlo. Está operando en una banda estrecha, pero es una banda en la que funcionamos en este mundo,

Si digo: “Vamos a encender la radio” y sintonizamos la 1420 en el dial de AM, aparece esta estación y dices: “¡Mira! estoy consciente Yo Soy consciente de “AM’”. ¿Qué pasa con todas las otras estaciones? Tu alma es la que escucha todas las emisoras y bandas. Está consciente en todos esos niveles. ¿Y quién es ese? Bueno, eso es Dios. Ese es Aquel que es consciente en todos los niveles y eso es quien tu alma es. La diferencia entre el alma que es Dios y esa alma que eres tú, es la conciencia.

Hay experiencias que van a activar los interruptores de tu conciencia. Hay muchos interruptores y cada interruptor enciende un juego de luces. Cada vez que encendemos una luz se vuelve más brillante. Y cada vez que se vuelve más brillante, puedes ver más claramente porque la luz comienza a iluminar lo que antes estaba ensombrecido u oscurecido. Simplemente era algo que no estábamos experimentando de una manera iluminada.

A medida que despertamos espiritualmente, nos convertimos en la iluminación. Nos convertimos en la fuente de iluminación para que donde miremos, haya luz. Donde miramos se ilumina y se revela tal como es. Espiritualmente, es de plena intensidad. Sin sombras. Todo es revelado y visto por lo que es.

Te estás preparando para lo que puedes manejar espiritualmente al establecer la intención. El resultado de elegir una intención es que algo sucede. Es un punto de referencia como una Estrella Polar que te da orientación para seguir adelante. Una Estrella Polar es un punto de referencia valioso porque hemos trazado los cielos, por así decirlo y la Estrella Polar nos da una orientación. Al saber dónde estamos en relación con la Estrella Polar, podemos saber dónde están otras cosas. Podemos saber cómo configurar nuestra autodirección con una brújula.

Nuestra intención es ir a la alegría. ¿Cómo se relaciona el gozo con la Estrella Polar, que es Dios? Se relaciona muy bien. El gozo y Dios están cercana e íntimamente relacionados. Digamos que mi intención espiritual es saber que todo está bien y conocer a Dios. Sé que conocer a Dios es saber que todo está bien y saber que todo está bien es conocer a Dios. Puedo trabajar con esa intención durante mucho tiempo y permanecer en ella.

Una declaración de John-Roger que se relaciona estrechamente es: «El secreto de la trascendencia del alma es ver lo bueno en todas las personas y cosas y dejar el resto a Dios». Ahí está expuesto. Ese es el secreto. Bueno, no es un secreto si se está contando. Pero ¿por qué es un secreto? Porque una parte de nosotros todavía no lo sabe. Es secreto para esa parte y esa es la parte que necesita ser revelada. Cuando somos conscientes, “Esto no me parece bueno; no me gusta esto; estoy pasando por un momento difícil, luchando y reaccionando”. Ese es un momento para invocar la intención espiritual.

Si te mueves en cosas que no son así para ti, ahí es donde quedas atrapado. Si estás haciendo cosas que no están realmente alineadas con tu intención, ahí es donde eres atrapado. La simple idea de no prestar atención, de no estar dispuesto a sostenerte espiritualmente, eso está fuera de línea.

Cuando estamos fuera de curso, no es como, “Bueno, ¿y qué? Solo soy humano”. Hay una responsabilidad allí de seguir adelante. Cuando somos conscientes del bien y todo es bueno, estamos discerniendo porque hay un bien superior. Como hay un bien superior, resulta que hay un bien inferior. ¿Dónde te vas a colocar? En el bien superior. Eso es inteligente. Eso es muy inteligente porque también podrías utilizar tus elecciones y experiencia aquí para enfocarte hacia la mejor experiencia, la experiencia que iluminará tu alma.

Si tienes la oportunidad de hacer algo que realmente te sirva espiritualmente, tienes la responsabilidad de estar disponible para esa experiencia. No solo una vez, sino todo el tiempo. Otra forma de decirlo es: “El precio de la libertad eterna, es vigilancia eterna”. Eso significa que observas y luego, cuando observas, te mueves. Tú cooperas. Esa es una de las leyes espirituales con las que estamos trabajando. La ley de la cooperación.

La aceptación es la primera ley del Espíritu y me relaciono con ella como un estado de libertad. Dejar que todo sea libre para ser lo que es sin interferencias mías. ¿Quién soy yo para interferir con lo que Dios está haciendo? ¿Resistir, luchar, combatir, denunciar o rechazar?

Si no es mi nivel de preocupación, «Eso no es para mí, no quiero ser parte de eso», hay muchas opciones al respecto. Puedo elegir no involucrarme en la mayor parte de lo que está pasando y aun así mantener mi intención espiritual, que es “ver lo bueno en todas las personas y cosas y dejar el resto a Dios”.

Baruch Bashan

 

Bendición de Comprensión y Confianza en el Propósito Divino

Gracias, Señor, por reunirnos una vez más.
Primero, como tus hijos.
Que podamos estar en contacto intensa, profundamente.
Que somos amados y apreciados. Que todos Tus hijos son completamente amados y apreciados. Solo tomamos este momento para extender eso una vez más, para que lo sintamos personalmente. Estamos en contacto con Tu amor y cómo nos abrazas. Y porque sea lo que sea que se corrija, realinie, ajuste y transforme, seamos aquellos que aceptamos y cooperamos completamente. Y Tu bendición de entendimiento se hace presente. Así vemos. Sabemos cómo todo sirve a un propósito divino. Entonces entramos en nuestra confianza en Ti. Que extiendes nuestra confianza a nuestra vida para que seamos co-creadores. Y todo lo que estamos experimentando en este mundo contribuye a nuestro aprendizaje y a que nos convirtamos en co-creadores contigo.

Dejemos a un lado en Tu perdón, en Tu luz y amor,
todo lo que no está al servicio de nuestro entendimiento. Especialmente cualquier juicio, cualquier retención de la verdad, cualquier negación de la verdad. Y toma lo que sea que ponemos como sombras, como bloqueos, como restricciones y así vemos la verdad que está viva en Tu amor, llena de armonía, llena de bondad. Y desde esta perspectiva, podemos ver todo el sufrimiento, todo el dolor que se está liberando, limpiando y soltando.

Y a medida que nos dejamos llevar en esta bendición
y abrazamos todo lo que eres, nos llenas, nos llenas con Tu energía. Esta es una energía que surge, se expande. Necesita expresarse. Necesita salir, manifestarse en Tu amor, en Tu luz, Tu alegría, Tu paz y comprensión. Así se convierte en alegría para todos. Que estamos aquí para crear un bien mayor y no hay límite.

Y ahora llegamos a la gran unidad.
Que podemos ver que toda Tu creación, en cualquier nivel, en cualquier condición, está siempre servida en amor. Y esta es la gran verdad.

Somos bendecidos. somos amados somos divinos

Baruch Bashan

 

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